El exconsejero de Madrid Alberto López Viejo niega la mayor: "no existió" una trama corrupta operando en los ayuntamientos de la comunidad y además las empresas de Francisco Correa no tenían el "monopolio" de la contratación de eventos en el Gobierno autonómico, entonces presidido por Esperanza Aguirre. López Viejo -que fue viceconsejero de Presidencia y consejero de Deportes con la actual portavoz del PP en el Ayuntamiento de la capital- concluyó ayer su declaración ante el tribunal que juzga la primera época de la trama, e igual que hizo la víspera, se desvinculó de la toma de cualquier decisión relacionada con la contratación de las firmas de Correa.

Dijo que él ni se "ocupaba" ni se "preocupaba" de la facturación de los eventos que contrataba la comunidad, a veces con empresas de la red, aunque no pudo evitar reconocer que algunas veces medió en el pago, y eso aun tratándose de asuntos que estaban fuera de su competencia. Así, la cumbre flamenca celebrada en la Casa de Correos en 2005 y pagada por el Metro de Madrid 2007, cuando se le mostraron unos correos en los que la directora de comunicación del subterráneo madrileño sostenía que había que hacer el pago por indicación de López Viejo, informa Efe.