El candidato al liderazgo socialista Pedro Sánchez prometió ayer que si este domingo gana las primarias tenderá la mano a las candidaturas de sus dos rivales, Susana Díaz y Patxi López, para buscar su integración en su ejecutiva. Lo que sí descarta de plano Sánchez es mantener a Antonio Hernando como portavoz en el Congreso. "Eso seguro", respondió el miércoles cuando fue preguntado al respecto en una entrevista radiofónica. Y añadió que tiene "más o menos una idea de quién puede liderar el Grupo parlamentario Socialista" en sustitución de Hernando. El aludido declinó hacer ayer cualquier comentario sobre la cuestión.

Entre tanto, en Sevilla, feudo de Susana Díaz, Patxi López sostuvo que "el voto útil de verdad no es para matar a Pedro o a Susana, sino para salvar al PSOE", aunque agregó que no teme una "escisión" en su partido tras las primarias. Con todo, descartó formar parte de una ejecutiva de Sánchez o López: "No busco acomodo personal, mis ambiciones las tengo cubiertas".

En Madrid, Sánchez hizo un balance "muy positivo" de la campaña y aunque no quiso decir de forma explícita que está seguro de ganar, señaló que lo que se ha visto en los últimos meses es una "respuesta masiva" de los afiliados a su proyecto, y de muchos progresistas que sin ser militantes del PSOE saben que se está jugando en el proceso el "futuro de la izquierda".

Fuentes del PP consideran que una victoria de Sánchez en las primarias diluiría las opciones de lograr acuerdos puntuales, aunque añaden que, si es Susana Díaz la que alcanza el liderazgo del PSOE, llegar a un posible entendimiento se haría también "muy difícil".