Instalada en la nueva cúpula del poder socialista, la diputada Adriana Lastra, mujer de confianza de Pedro Sánchez, espera todavía un destino acorde con el papel que ha desempañado en el retorno del secretario general. Lastra sugería ayer a Pedro Quevedo, diputado de Nueva Canarias, socio electoral del PSOE, cuyo voto es decisivo para la aprobación de los presupuestos del Gobierno de Rajoy, que reconsidere su posición. "Me gustaría que reflexionara y que diera para atrás", manifestaba Lastra en un programa televisivo, aunque reconoce que existen "pocas esperanzas" de que esa posibilidad se consume. Quevedo confirmaba ayer, tras una reunión con la vicepresidenta Sáenz de Santamaría y el ministro Montoro, la improbabilidad de que la negociación naufrague y considera que el pacto presupuestario con el Ejecutivo está hecho " en un 60%" y descarta que la elección de Pedro Sánchez como secretario general del PSOE tenga consecuencias en la negociación presupuestaria.

Sobre otro de los frentes políticos abiertos, Adriana Lastra sostiene que es necesario buscar una "solución política" a la situación de Cataluña y una "salida" al desafío secesionista que sea "negociada y dialogada".