El comisario Moscovici, cuyo nombre suena para un futuro Ministerio de Hacienda europeo al que Merkel parece ahora dar luz verde, evitó ayer en su encuentro con los periodistas españoles hacer valoraciones directas sobre asuntos polémicos que afectan al Gobierno español, por lo que se mostró cauto al ser preguntado por cuestiones como la corrupción, pero aún así dejó caer que no le gustaban las amnistías fiscales como la aprobada por Montoro, aunque matizó que cada país es soberano para adoptar o no estas medidas. También abogó por una regularización fiscal que ponga coto a escándalos como los de algunos futbolistas.