19 de agosto de 2017
19.08.2017

"La gente ha vuelto a andar por las Ramblas, la vida continúa"

"El trabajo de todas las fuerzas de seguridad es superlativo y ejemplar"

19.08.2017 | 09:55
Carlos Mandianes, presidente del Centro Gallego de Barcelona.

El barcelonés Carlos Mandianes, hijo de gallegos emigrantes y presidente del Centro Gallego de Barcelona desde febrero de este año, se encontraba en las oficinas de la institución en el momento del ataque terrorista. Estas se sitúan en La Rambla de Capuchinos, dos calles más atrás del lugar de la tragedia, y desde allí escucharon el ruido de la furgoneta cuando esta se paró: "Vimos a toda la gente bajar por las Ramblas corriendo y en ese momento nos quedamos bastante parados". Lo primero que hizo fue advertir a los obreros que actualmente se encuentran haciendo obras en el local, recomendándoles que se fuesen a casa, y acto seguido, al ver el enorme flujo de personas que no sabían ni tenían a donde ir, habilitó como refugio la sala polivalente del centro: "Fue un caos porque nadie sabía lo que pasaba ni lo que tenía que hacer".

Mandianes asegura que había gente corriendo en todas las direcciones ante el enorme desconcierto que suponía "el hecho de tratarse de un atentado terrorista". Además, a pesar de saber que la ciudad se encontraba en nivel cuatro de alerta, señala que no fue "consciente de lo que eso significaba" hasta el momento en el que vivió la situación: "Esta gente va buscando la máxima destrucción al mínimo coste, que atentasen en Barcelona era cuestión de tiempo pero nadie era consciente", añade.

A pesar de esto, el presidente del Centro Gallego apunta que ayer ya fue un día de relativa normalidad para la ciudad: "La gente ha vuelto a poder andar por las Ramblas", a excepción de los coches y el transporte público. La rabia y la impotencia de no poder hacer nada ante el hecho de que atenten contra nuestras libertades es uno de los puntos más sobresalientes de su discurso: "Lo bueno de la democracia es que damos cabida a todo el mundo, incluso a estas personas que se aprovechan de esta libertad para atentar contra la nuestra", una reflexión que, bajo su punto de vista constituye uno de los pilares fundamentales del debate que suscita la tolerancia de nuestro país: "Tolerar a esta gente es eliminar nuestra democracia", concluye.

A esto añade que, sin caer en la xenofobia, es necesario un acuerdo político capaz de regular los comportamientos que atentan "contra nuestra forma de vida". Carlos Mandianes opina que si las fuerzas de seguridad, tanto autonómicas como estatales, fueron quienes de llegar a un acuerdo que les permitiese tener la situación controlada en pocas horas, cuyo trabajo califica de "superlativo y ejemplar", los gobernantes españoles deberían hacer lo mismo con el objetivo de evitarlas.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
 
Enlaces recomendados: Premios Cine