23 de agosto de 2017
23.08.2017

Sindicatos de policía critican la falta de coordinación entre fuerzas de seguridad

Ni Guardia Civil ni Tedax pudieron acceder al chalé de Alcanar tras la explosión n No se interrogó al herido que ahora confiesa que iban a atentar contra la Sagrada Familia

23.08.2017 | 00:48
Representantes de diferentes cuerpos y fuerzas de seguridad en una reunión, ayer, en Barcelona.

El subdelegado del Gobierno en Barcelona, Emilio Ablanedo, elogió ayer la coordinación entre los Mossos d'Esquadra y el resto de las fuerzas de seguridad. El Gobierno ha condecorado a los Mossos que abatieron a los terroristas y asociaciones como la Unión de Guardias Civiles han encomiado la labor de estos agentes. Sin embargo, surgen voces críticas, también desde el ámbito policial, como el Sindicato Unificado de Policía (SUP) o la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), que hablan de falta de coordinación.

La pregunta es si se pudo hacer más. Sobre la medianoche del miércoles explotaba el chalé de Alcanar. Los Mossos se hacen cargo del caso y concluyen que fue una explosión de gas, posiblemente en un laboratorio de droga. El mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero, diría luego que no se advirtió el gran número de bombonas que guardaban los yihadistas. Tampoco se dio importancia a las hojas de Corán desperdigadas por el recinto. La inspección ocular del chalé se demoró hasta el día siguiente.

Lo cierto es que la deflagración se escuchó en San Carles de la Rápita y los guardias del cuartel acudieron de inmediato, pero no se les dejó entrar, ni se echó mano de los Tedax, que quizá hubiesen descubierto que no se trataba de una explosión de gas, a la vista de que los escombros estaban derrumbados sobre sí mismos y había restos de triperóxido de triacetona, el explosivo preferido del Estado Islámico.

Tampoco se interrogó en el hospital al herido en la explosión, Mohamed Houli Chemlal, uno de los miembros de la célula, quien ayer confesó que iban a atentar en la Sagrada Familia, tal y como había advertido la CIA.

Algo que critican tanto el SUP como AUGC es que no se ha compartido información entre diferentes cuerpos, lo que hubiese permitido andar sobre aviso de la presencia en Ripoll y Alcanar del imán Abdelbaki Es Satty, discípulo de uno de los implicados en la operación Chacal I que llevó a cabo la Policía Nacional en 2007. Tampoco trascendieron los movimientos de Es Satty en la cárcel de Tarragona, donde intimó con uno de los condenados del 11-M, Rachid Aglif.

La polémica se extiende también a la inexistencia de bolardos en las Ramblas. Tras las críticas recibidas en los últimos días, Barcelona en Comú, el partido que lidera la alcaldesa de la ciudad, Ada Colau, ha publicado en las redes sociales la carta que recibieron los municipios en diciembre de 2016 desde el Ministerio de Interior y en la que se aconseja "la instalación provisional" de bolardos o grandes maceteros en los accesos a lugares concurridos con motivo de las fiestas navideñas, una recomendación que siguió el Ayuntamiento de Barcelona.

BComú difundió vía Twitter la carta de Interior a los jefes superiores de la Policía Nacional en la que pide al cuerpo policial reunir las juntas locales de seguridad para aplicar esta medida desde los ayuntamientos. La carta instaba a esta protección para evitar atentados similares a los de Niza y Berlín "especialmente en días tan señalados como Navidad, Nochevieja" y la Cabalgata de Reyes. Además, potenció la coordinación entre la Policía Nacional y los cuerpos de seguridad locales "en aras de impedir que tenga lugar un ataque" en estos eventos, en los que se pidió permitir únicamente el acceso controlado de vehículos debidamente autorizados. "Basta ya de intoxicar! La carta del Ministerio recomendaba obstáculos disuasorios temporales exclusivamente en periodo navideño. Y así se hizo", señalaron desde Barcelona en Comú. Fuentes municipales recordaron que tanto el Ayuntamiento como la Generalitat y el Gobierno central han insistido en que esta recomendación fue específica para la época navideña, y que en ningún caso el consistorio ha desoído ninguna recomendación general de instalar este tipo de barreras.

El Ayuntamiento tomó estas medidas de seguridad en actos como Fin de Año y la Cabalgata de Reyes, durante la que, además, se restringió la circulación de camiones de más de 3.500 kilos, ya que los ataques de Niza y Berlín se perpetraron con este tipo de vehículos de grandes dimensiones.

El alcalde de Alcorcón (Madrid), David Pérez, acusó en Twitter a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, de "allanar el recorrido a los asesinos" al no haber instalado bolardos en La Rambla, crítica que también hizo el cura de la parroquia de Cuatro Caminos de Nuestra Señora de los Ángeles de Madrid, Santiago Martín.

Tras los atentados del jueves, el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, pidió el sábado a los ayuntamientos que valoraran, conjuntamente con las juntas locales de seguridad, la colocación de bolardos o de grandes maceteros en lugares concurridos para evitar el paso de vehículos.

Por otra parte, tras el atentado, en opinión de algunos expertos, se multiplican los fallos de los cuerpos policiales. El conductor de la furgoneta pudo huir sin ser molestado, caminar hasta la Ciudad Universitaria y matar allí a puñaladas a Pau Pérez para quitarle su Ford Focus. Los Mossos han aducido que la prioridad era atender a las víctimas. La operación Jaula, además, fracasó. Abouyaaqoub arrolló a una sargento de los Mossos. Hasta diez veces dispararon al coche, sin darle. Luego abandonó el Ford en San Just Desvern. Durante horas, Pau Pérez fue considerado terrorista.

Tras el primer atentado, las autoridades catalanas dijeron que no habría más ataques. Pero justo esa noche se produce el de Cambrils. Los cinco yihadistas se estrellan perseguidos por los Mossos. Un agente, antiguo legionario, abate a cuatro de ellos. Uno escapa, degüella a una mujer, y dos Mossos lo eliminan de once disparos, de los cuales le alcanzan tres. El pasado lunes se localiza a Younes Abouyaaqoub, que también muere. Los Mossos d'Esquadra aducen que no cabía otra actuación. Para rematar, está el caso del niño australiano dado por desaparecido. Dos días después, los agentes dijeron que estaba en el hospital, para unas horas más tarde informar de que había muerto.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
 
Enlaces recomendados: Premios Cine