El director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Félix Sanz Roldán, solicitó comparecer en el Congreso para explicar las posibles conexiones entre su departamento y el imán de Ripoll, Abdelbaki Es Satty, líder de la célula yihadista que atentó en Barcelona el verano pasado. Sanz pide dar explicaciones ante la Comisión de Gastos Reservados de la Cámara Baja después de que fuentes del CNI admitieran que mantuvieron esa relación, al igual que otros Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, dentro de los protocolos habituales de actuación contra el terrorismo.

El imán cumplía condena en la prisión de Castellón, donde ingresó en 2010, por delitos relacionados con el narcotráfico y fue relacionado con posibles yihadistas. El fallecido en la explosión del chalet de Alcanar (Tarragona) en el que preparaba varias furgonetas bomba, estuvo sometido a un seguimiento durante su estancia en la cárcel, tras el que se concluyó que no estaba radicalizado.

Abdelbaki Es Satty fue condenado en firme en febrero de 2012 a cuatro años de prisión por un delito de tráfico de drogas. En 2015, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de Castellón revocó una orden de extradición de Es Satty por su "evidente arraigo laboral y esfuerzos para integrarse en España".