El proyecto de ley del Cupo Vasco que el pleno del Congreso debatirá y votará este jueves se enfrenta por primera vez a una oposición del 10% de la Cámara, que es el porcentaje que representan los 32 diputados Ciudadanos y los cuatro de Compromís, los dos partidos que han avanzado ya su voto en contra.

Pese al rechazo de las formaciones naranja y valenciana, tanto la aprobación del Cupo Vasco como la del proyecto de ley de modificación del Concierto Económico, está garantizada puesto que, además del PP y del PNV, al acuerdo se sumará el PSOE, que gobierna en coalición con los nacionalistas vascos.

La última vez que el Congreso avaló el Cupo Vasco fue en 2014. En aquella ocasión solo fueron siete los diputados que rechazaron el régimen económico de Euskadi, esto es, un 2% del hemiciclo, lo que sumaron los cinco diputados de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) y los dos diputados del PP -entre ellos el entonces portavoz parlamentario del PP, Alfonso Alonso-, aunque en su caso fue por error.

Cinco años después, y en vísperas de un debate de financiación autonómica que parte de posiciones muy enconadas, el número de diputados de la oposición que dirán "no" al Concierto y al Cupo vascos se quintuplicará hasta los 36 que suman C's y Compromís.

Ciudadanos fue el primero en anunciar su rechazo, para lo cual adelantó que presentaría sendas enmiendas para tratar de tumbarlos. A su juicio, el régimen foral vasco "alimenta el agravio comparativo" con las comunidades del régimen común.

Compromís anunció ayer que también votará en contra, pero como acto de "rebeldía" contra el Gobierno. La formación no está en contra de este sistema, pero cree "indecente" que el Ejecutivo prime a Euskadi frente a comunidades "maltratadas", como la valenciana, solo para garantizarse un apoyo a los presupuestos.