04 de marzo de 2018
04.03.2018

La CUP frustra el plan de Puigdemont para investir president a Jordi Sànchez

El expresident y Comín, que no pueden delegar el voto, deberían renunciar al acta para que los soberanistas superaran por un escaño a la oposición

04.03.2018 | 00:53
El diputado Vidal Aragonés, dando cuenta de la decisión en el exterior de la sede de la CUP.

Fiel a su ideario insumiso, la CUP truncó ayer el plan de Carles Puigdemont de hacer investir a Jordi Sànchez, quien ya tenía muy difícil salir de prisión para acudir al Parlament. Ante una eventual investidura del número dos de la candidatura de Junts per Catalunya (JxC), los cuatro cruciales diputados anticapitalistas se abstendrán.

La decisión de los cuperos tiene graves consecuencias para la mayoría soberanista, pues, de poder asistir al pleno, Sànchez no saldría investido. Los 66 diputados que reúnen entre JxC y ERC se quedarían en 64, porque ni Puigdemont ni el republicano Toni Comín pueden delegar el voto, y enfrente tendrían los 36 de C´s, los 17 del PSC, los ocho de los comunes y los 4 del PPC (en total, 65), que ya han anunciado que votarían en contra.

Hasta ahora, el juez Llarena del Supremo, que instruye la causa contra los rectores del procés, ha permitido delegar el voto a Oriol Junqueras (ERC) y al propio Sànchez porque cumplen prisión preventiva, pero no a los fugados a Bruselas. La solución es que Puigdemont y Comín renuncien al acta y dejen correr la lista, como ya hicieron los otros tres huidos, que obtuvieron escaño el 21 de diciembre: Lluís Puig y Clara Ponsatí, de JxC, y Meritxell Serret, de ERC.

La CUP había reunido ayer a su consejo político. Al término del encuentro, el diputado en el Parlament Vidal Aragonés justificó el rechazo de su partido al acuerdo que hasta ayer negociaban JxC y ERC -que incluía el plan para investir a Sànchez y la creación de tres órganos paralelos en Bélgica pilotados por Puigdemont- porque "supone una sumisión total a la legalidad española". Es más: ese pacto, según el diputado cupero, se basa en "autonomismo y medidas que no superan el sufrimiento de las clases populares". Y continuó la arenga: "Desde la CUP decimos: ni 155, ni 135, ni autonomismo". Aragonés advirtió de que su partido no negociará más con las otras dos fuerzas soberanistas si siguen planteando políticas que sostengan "la legalidad del Estado", en lugar de hacer efectiva la república declarada el pasado 27 de octubre.

Eso sí, en referencia a la candidatura de Sànchez, el diputado se esforzó en aclarar que el problema no es de nombres ni personas, sino de proyecto político. Y defendió el derecho de Puigdemont y Comín a conservar sus actas y delegar el voto, porque, en su opinión, quien cree que no puede delegar el voto está obedeciendo un marco autonómico y a la legalidad del Estado.

Antes del varapalo de la CUP al plan de investir a Sànchez, ERC había retirado su veto del viernes a la candidatura del número dos de JxC. Eso sí, el portavoz republicano, Sergi Sabrià, puso como condición que el acuerdo para proponer a Sànchez fuese "a tres bandas", es decir, con el beneplácito que la CUP ya había empezado a negarle.

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