Pau Molins, el abogado de la infanta Cristina, reprochó ayer a la acusación popular que ejerce Manos Limpias que haya defendido de nuevo ante el Supremo su acusación contra la hermana del Rey, con lo que sólo busca provocar un "daño mediático" algo que, a su juicio, consiguió. "Lo único que se acreditó es todo lo contrario a lo que aún defiende Manos Limpias: su absoluta inocencia", sostuvo Molins. "Pese a ello no retiraron la acusación y solicitaron una condena desproporcionada de ocho años de prisión, una petición de pena inédita en este país", señaló la defensa de Cristina de Borbón, en referencia a la solicitud de pena por dos delitos fiscales, de los que fue absuelta, que Manos Limpias hizo ante el tribunal balear y que ayer reiteró en el Supremo. "Trataba de procurar un daño mediático como así consiguió", concluyó el letrado que defiende a la Infanta.

El abogado de Manos Limpias, José María Bueno, argumentó ante los cinco jueces de la sala de casación que gracias al informe de la Agencia Tributaria en el que basó su acusación la infanta Cristina fue condenada al pago, solidariamente con su marido, de la responsabilidad civil por una cuantía superior a los 265.000 euros.

El letrado de Manos Limpias rechaza que exista temeridad en sus acusaciones porque "se ha comportado siempre de una forma digna frente a quien estaba incumpliendo la ley".