06 de junio de 2018
06.06.2018

Rajoy abandona la primera línea de la política y abre la carrera sucesoria en el PP

El expresidente carga contra Sánchez: "Va a gobernar alguien que ha perdido las elecciones"

06.06.2018 | 02:29

Mariano Rajoy puso ayer fin a 37 años de actividad política con su renuncia a seguir al frente del Partido Popular, anticipo del abandono del escaño en el Congreso de los Diputados y de su retirada de la primera línea de la vida pública.

"Es lo mejor para el PP y para mí, y creo que también para España y lo demás no importa nada", explicó ante el comité ejecutivo de su partido. Fue una intervención cargada de reproches contra quienes han precipitado su caída ("No son los españoles los que han censurado al PP, sino nuestros adversarios políticos") y de advertencias sobre el nuevo Gobierno de Pedro Sánchez ("Va a gobernar alguien que ha perdido las elecciones"), que ya toma forma y que hoy nismo se dará a conocer en su integridad.

La renuncia de Rajoy ante el comité ejecutivo fue la primera consecuencia interna en el partido tras la moción de censura que lo descabalgó de la presidencia del Gobierno, hace apenas seis días.

Su decisión abre de forma inesperada la carrera sucesoria, que culminará con la elección de un nuevo líder en un congreso extraordinario a mediados de julio. Comienza "un tiempo de transición que va a ser muy rápido" y que concede "el protagonismo al partido", resumió el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera.

Mejor posicionado

El mejor posicionado en esa marcha hacia el liderazgo es el presidente gallego Alberto Núñez Feijóo, seguido de la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y de la exministra María Dolores de Cospedal, lastradas ambas por un enfrentamiento personal que constituye una severa amenaza para la paz interna de la organización.

Fuentes populares apuntaban ayer la existencia de un reparto tácito de territorios: Sáenz de Santamaría para Madrid y Dolores de Cospedal de retorno a Castilla-La Mancha, para desactivar la pugna entre ambas.

El procedimiento para designar al nuevo número uno será muy distinto al seguido por José María Aznar allá por el año 2003 cuando, en una decisión estrictamente personal, impuso a Mariano Rajoy -después de que Rodrigo Rato renunciara en dos ocasiones- al frente del partido.

Aquel período que comenzó con el llamado dedazo del expresidente Aznar se cierra ahora, casi quince años después, con una despedida emotiva y un discurso por momentos duro con el momento político y la circunstancias que precipitaron su final.

Crítica a las formas

Rajoy criticó la forma en que su partido acaba de ser desalojado del poder. "Ni las alianzas de los que perdieron las elecciones, ni los socios desleales, ni las encuestas a troche y moche, pueden sustituir la voluntad de los ciudadanos. Y los españoles han sido muy claros cada vez que se les ha consultado en los últimos años", dijo.

Hubo reproches para todo el arco parlamentario, pero con especial enseñamiento en su sucesor en la Moncloa. "Va a gobernar alguien que ha perdido las elecciones. Se ha sentado un precedente grave en la historia de la democracia española", agravado por el hecho de que para alcanzar la presidencia Pedro Sánchez "ha tenido que hacerse acompañar por los grupos más extremistas de la izquierda populista y del independentismo sectario". "Ese estigma acompañará a este Gobierno desde el primer minuto de su existencia y hasta el final", sentenció entre aplausos.

"Nadie ha mostrado el menor compromiso con la estabilidad política, ni con los retos a los que tiene que hacer frente España. Y esa es una mancha que ensucia a todos", prosiguió Rajoy en su despedida.

"Resulta inquietante la fragilidad política del nuevo Gobierno cuando la situación de Cataluña y, sobre todo, en las calles de Cataluña, dista mucho de estar calmada", añadió en otro momento de su alocución.

El escenario catalán propició sus invectivas contra Ciudadanos, formación a la que reprochó que su victoria en las elecciones autonómicas de diciembre no sirviera "para dar la batalla al independentismo allí, sino para generar toda la inestabilidad posible al Partido Popular en Madrid. Y tanto afán por hacer oposición al Gobierno que defendió la unidad de España nos ha llevado, al fin, a un nuevo Gobierno que llega al poder aupado por los independentistas. Paradojas de la vida", subrayó.

Emocionado

Los encendidos aplausos del casi centenar de miembros que asisgtieron al comité ejecutivo llevaron al expresidente del Ejecutivo al borde de las lágrimas. Ante la persistencia de la ovación pidió "que alguien pare, coño", momento recogido por los medios a micrófono abierto.

La junta directiva nacional del PP pondrá fecha, en su reunión del próximo lunes, al congreso extraordinario del partido, que se celebrará previsiblemente lo días 13 y 14 de julio. Los aspirantes a suceder a Rajoy, quien renunció a intervenir en el proceso congresual, deberán presentar su precandidatura entre los siete y los quince días posteriores. Sólo necesitarán el aval de 100 afiliados para dar ese paso.

El congreso ordinario del año pasado modificó los procedimientos internos para la designación de los responsables del partido. El procedimiento incluye una elección a doble vuelta si hay más de dos aspirantes.

Los populares no llegaron a introducir las primarias en su régimen interno de funcionamiento, pero abrieron la puerta a la participación de sus bases. Salvo que de manera interna se pacte la presentación de un único candidato a la sucesión, las nuevas normas permitirán el voto de los afiliados.

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