El Gobierno de Pedro Sánchez se convertirá hoy en el primero de la democracia que no cuenta con ningún ministro diputado. Los titulares de Administraciones Territoriales, Meritxell Batet; Fomento, José Luis Ábalos, y Defensa, Margarita Robles, renunciarán en las próximas horas a sus actas para poderse dedicarse "en exclusiva" a las tareas de gobierno y por petición expresa del jefe del Ejecutivo.

Sánchez quiere evitar así que la agenda de Batet, Robles y Ábalos pueda comprometer las votaciones en el Congreso, dado que el Gobierno sólo cuenta con el respaldo confirmado de los 84 escaños del PSOE y el diputado de Nueva Canarias (NC). Fuentes del Grupo Socialista avanzaron que los tres renunciarán a sus actas hoy mismo, cuando el Gobierno celebrará su segundo Consejo de Ministras y Ministros. Para sustituirlos, correrá la lista. Por Robles, que concurrió por Madrid, entraría Gema López Somoza, y por Batet, que se presentó por la de Barcelona, Mohammed Chaib Akhdim.

Ábalos y la diputada Ana María Botella Gómez, que también dejaría su acta al ser nombrada ayer secretaria de Estado de Seguridad, serían sustituidos por Antonio Quintana Martínez y Alicia Piquer Sancho, diputados por Valencia.

Botella Gómez, que será la número dos del Ministerio del Interior, es uno de los pocos nombres del equipo que diseña el titular del ramo, Fernando Grande-Marlaska, que, sin embargo, está ya prácticamente cerrado.

El ministro ha ofrecido a Ángel Luis Ortiz González, actual responsable del gabinete jurídico del Ayuntamiento de Madrid, ser el próximo secretario general de Instituciones Penitenciarias. Y la fiscal jefe de Sevilla María José Segarra se perfila como nueva fiscal General del Estado.

En Fomento, el diputado Pedro Saura será nombrado hoy por el Consejo de Ministros nuevo secretario de Estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda. Entre tanto, el nuevo ministro de Cultura, José Guirao, que sustituye a Màxim Huerta, prometió ayer el cargo ante el Rey en una ceremonia sin símbolos religiosos celebrada en la Zarzuela en la que no usó la expresión "Consejo de Ministras y Ministros", que acuñó hace una semana la vicepresidenta Carmen Calvo.

Después, en el acto de traspaso de poderes con Màxim Huerta, pidió al sector cultural consenso, "porque con el consenso sale casi todo", y respeto "por todo y todos", especialmente por las Humanidades.

A su antecesor, en presencia de las ministras de Hacienda y Educación, y de los exministros César Antonio Molina y Carmen Alborch, le agradeció su "generosidad al aceptar el encargo del presidente y la manera impecable en la que ha renunciado. Será un ejemplo para mí tu ejemplo".