03 de julio de 2018
03.07.2018
Análisis

Los puntos fuertes y las debilidades de los candidatos a liderar el PP

La analista de Conducta en la especialidad de Comportamiento No Verbal examina a los candidatos del PP

03.07.2018 | 12:46

La analista de Conducta en la especialidad de Comportamiento No Verbal, Sonia El Hakim, examina según los gestos y actitudes a los candidatos del PP para presidir el partido tras la dimisión de Mariano Rajoy, el pasado junio.

Ranking de los candidatos del PP (Según su comunicación no verbal)

1. Pablo Casado



A su favor:
  • Es un rostro conocido, con lo cual es más fácil que genere simpatías que si fuera una persona desconocida.
  • Sin duda, su apariencia física atractiva y su sonrisa fácil le ayudan a despertar las simpatías de los votantes.
  • Su gestualidad es natural y abundante, con lo que su discurso puede transmitirse adecuadamente.
  • A pesar de transmitir bastante bien el liderazgo o dominancia, su lenguaje corporal no resulta agresivo por exceso, manteniendo hábilmente una postura ligeramente inclinada hacia el interlocutor y sin un exceso de expansión en sus gestos.
  • Tiene una buena capacidad de oratoria.
  • Sin duda, su perfil de personalidad y comunicación es el que más se acerca al perfil prototípico de un político: hábil con la palabra y congruente y abierto en su comportamiento no verbal.
  • Suele ser asertivo en los debates políticos.

En su contra:
  • Es un candidato demasiado joven (37 años) para un partido conservador en el que la media de edad de los votantes supera los 50 años. No se identificará fácilmente con él. Evidentemente, esta desventaja se solucionará con el paso del tiempo.

2. Soraya Sáenz de Santamaría



A su favor:
  • Ha enfocado la campaña desde la ausencia de crítica a sus rivales por la presidencia del PP. Los mensajes negativos activan nuestro morbo (de ahí el éxito de programas como Sálvame). Sin embargo, el morbo lleva un componente de asco. Y el asco genera rechazo. Así que enfocar campañas evitando la descalificación de sus rivales, que no dejan de ser compañeros de partido, es un gran acierto.
  • Su voz transmite firmeza y, aunque es un poco aguda (podría entrenarse para hacerla algo más grave), tiene la fuerza suficiente para transmitir energía.
  • Su twitter es el que más vídeos de campaña tiene, lo que permite a la candidata transmitir mejor su mensaje.
  • La hemos visto durante años en todos los telediarios, así que pertenece a nuestro grupo de personas más cercanas o conocidas.

En su contra:
  • Su gestualidad es rígida. Fuerza los gestos porque en su perfil de personalidad no entra la gesticulación abundante que, sin embargo, es necesaria para transmitir mejor el mensaje. Sáenz de Santamaría tiene un perfil técnico, pero intenta moldearlo para adaptarse a las necesidades del momento. Podemos a modo de ejemplo, ver este vídeo en el que se aprecia la rigidez de movimientos.

  • Tiene una altura escasa. Esto no es políticamente correcto, lo sé. De hecho, me molesta bastante admitirlo, porque yo también lo soy. Pero lo cierto es que hay diferentes investigaciones científicas que asocian altura con dominancia: cuanto más alta es una persona, más dominante se le percibe en un primer impacto. Por tanto, cuanto más bajita, menos dominante. Y, en política, hay que transmitir dominancia. Lo ilustra Malcom Gladwell en su libro Inteligencia Intuitiva a través del ejemplo del presidente de Estados Unidos Warren Harding, que fue empujado en su carrera política gracias a su apariencia (alto, moreno y apuesto). Little y Roberts (2012) asociaron la altura con el éxito en el trabajo. Judge y Cable (2004) vieron una correlación positiva entre la altura y el sueldo. Pero ojo, esa dominancia puede transmitirse también a través de otros canales expresivos.


3. María Dolores de Cospedal



A su favor:
  • Está en la misma franja de edad que la franja de votantes mayoritaria del Partido Popular, según un estudio de Sociométrica de enero de 2018. Con lo cual, al igual que en el caso de José Ramón García Hernández, le ayudará a encontrar el voto de sus militantes.
  • Al igual que sus compañeros más populares, es un rostro conocido, y eso ayuda a conectar.

En su contra:
  • Su expresividad es negativa. Suele fingir habitualmente su sonrisa. Es más, en ocasiones, la finge tan evidentemente que en lugar de elevar las comisuras (cosa que podemos hacer cualquier persona a voluntad a partir de un año y medio de edad), en muchas ocasiones, éstas descienden. Esto hace que su rostro no resulte amable. Aquí tenéis un ejemplo de sonrisa tremendamente impostada: ni sonríen los ojos ni sonríe la boca.


María Dolores de Cospedal. Foto: @mdcospedal


Al final, en la comunicación no verbal de los políticos, se trata de que combinen bien la transmisión de dominancia con la transmisión de amabilidad. Cospedal transmite dominancia. Pero no transmite amabilidad.

4. José Manuel García-Margallo



A su favor:
  • -Su capacidad verbal de oratoria es muy notoria. Mantiene un discurso muy coherente y bien articulado.

En su contra:
  • Si a muchas personas Rajoy (63) les parecía una persona mayor, José Manuel García- Margallo (73) le saca 10 años de diferencia. Sin embargo, no se trata sólo de los años, es también la ausencia de vitalidad. Por ejemplo, Miguel Angel Revilla, el Presidente de Cantabria, tiene 75 años, pero tiene un comportamiento muy vivaz. En el caso de García-Margallo, la vivacidad está completamente ausente. Su verbalización excesivamente lenta y su voz monótona, unida a una gestualidad escasa y muy lenta en su ejecución, hacen que percibamos a este candidato como alguien tremendamente apagado, sin fuerza, cansado. Esta percepción juega en contra de su objetivo de liderar el partido. García- Margallo tiene más un perfil de segunda línea que de primera; es decir, es un perfil perfecto para asesorar al líder, pero no para serlo.

5. José Ramón García Hernández




A su favor:
  • Aunque tiene 46 años, aparenta algunos más, lo cual le sitúa en una franja de edad madura, aunque no demasiado, como Margallo. Teniendo en cuenta que una buena parte de los votantes del Partido Popular son personas mayores, esto les ayudará a identificarse mejor con él, como le pasa a Cospedal.
  • Transmite energía a través de su discurso, voz y corporalidad; esta cualidad es muy necesaria para convertirse en líder político.

En su contra:
  • Es desconocido incluso para sus votantes. Y esto, a nivel neurocientífico, es una gran desventaja. Sentimos más empatía por aquellos que conocemos más o que hemos visto más veces, porque, a fuerza de verlos, los reconocemos como familiares y por tanto próximos a nosotros. Las series de televisión infantiles, por ejemplo, juegan con eso: repiten una y otra vez incluso los mismos episodios y, al final, de tanto verlos, te acaban gustando. Es por el fenómeno que acabo de explicar de la familiarización.
  • Tiene una glabela muy marcada. La glabela es la arruga del entrecejo. Es característica de la emoción de ira y, aunque puede salir por otros motivos, como por ejemplo que alguien tenga la costumbre de fruncir el ceño al concentrarse o que trabaje al sol, esta línea de expresión se asocia a emociones negativas y por tanto no ayuda a crear empatía en los demás.



  •  Su gestualidad es aprendida y se nota bastante. Cuando los gestos que ilustran el discurso se hacen adrede, suelen ir desincronizados respecto a la palabra. Cuando son naturales, aparecen un poco antes o, como muy tarde, a la vez que la palabra. Cuando son artificiales, realizados de forma consciente, aparecen un poco después de la palabra. Esto es porque los gestos conscientes y los inconscientes siguen rutas neuronales diferentes.

6. Elio Cabanes Sanchis



En su contra:
  • Al igual que en el caso de José Ramón García Hernández, es una persona desconocida para la mayoría de afiliados del PP, por lo que le resultará mucho más difícil obtener votos que a sus compañeros "famosos".
  • Sólo tiene una cuenta personal de Facebook. En pleno siglo XXI, no tener una buena campaña de medios digitales es un gran error. Está compitiendo con personas que tienen community managers subiendo vídeos a Twitter y demás RRSS todo el día. Me ha costado mucho encontrar vídeos de él cuando a un líder nacional se le debe exigir mucha oratoria (en teoría, claro). Nadia Viounnikoff-Benet (2018) afirma que el uso de las redes sociales "permite a los políticos trazar estrategias más cercanas al ciudadano y más alejadas de lo tradicional y de la comunicación institucional, apoyadas en la televisión, la radio y la prensa". En este caso, el candidato no tiene el apoyo de los grandes medios de comunicación, pero tampoco se esfuerza en tener el de las RRSS.
  • Su gestualidad es, al igual que la de José Ramón García Hernández, forzada porque la está haciendo adrede y se nota demasiado.
  • Su voz es demasiado aguda. La investigación científica asocia la voz grave con la confiabilidad. Debería intentar entrenarla para que suene más grave.
  • Al igual que José Ramón García Hernández, tiene una glabela muy marcada, que no le va a ayudar a resultar cálido a los militantes que le tienen que votar.
  • No tiene una buena capacidad de oratoria, lo que hace que tenga que leer incluso en su vídeo de presentación de un minuto y medio. En ese mismo vídeo, se aprecia la sequedad de boca, significativa de la emoción de miedo.


Es decir, no está aún preparado para improvisar discursos como se le exige a un líder de partido.




Bibliografía

Galdwell, M. (2005). Inteligencia intuitiva: ¿Por qué sabemos la verdad en dos segundos? Barcelona. Ed. Taurus

Judge, T. A., & Cable, D. M. (2004). The effect of physical height on workplace success and income: preliminary test of a theoretical model. Journal of Applied Psychology, 89(3), 428.

Little, A. C., & Roberts, S. C. (2012). Evolution, appearance, and occupational success. Evolutionary Psychology, 10(5).

Viounnikoff-Benet, N. (2018). La imagen del candidato en la era digita. Cómo gestionar la escenografía política. Barcelona. Ed. UOC
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