La perdedora del congreso del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, se declaró ayer "leal" a su partido, pero solo estuvo unos minutos presente en la reunión en la que el líder, Pablo Casado, dio funciones en el Congreso y en el Senado a varios dirigentes afines a la exvicepresidenta. La nueva cúpula, por boca de su secretario de Organización, Javier Maroto, ofreció a Santamaría "tiempo y generosidad" para integrarse.

Maroto cree que "día a día" y "uno a uno" están ocupando puestos en la dirección de Casado todos los principales apoyos de Santamaría. "Solo queda una silla vacía", dijo en alusión a la derrotada en el congreso. "La dirección del señor Casado ya es una dirección integrada, ya es una dirección única", insistió, animando a Sáenz de Santamaría a ceder, porque la silla que queda vacía "le pertenece".

Pero, sobre todo, el "número tres" del PP insistió en la idea de dar "tiempo y generosidad" para que la integración sea "mucho mejor y más rápida", en un mensaje para la exvicepresidenta, con quien conversó ayer en el Pleno del Congreso.

Pero quien fuera mano derecha de Mariano Rajoy se resiste a ceder: está dolida porque, a su juicio, Casado no ha hecho sitio en su dirección a sus colaboradores más cercanos. Lo que no obsta para que el flamante líder siga creyendo firmemente que Santamaría acabará ocupando el puesto en la dirección -vocal de libre designación- que ha reservado para ella. "Seguro que sí", respondió ayer, un día después de que su rival se ausentara clamorosamente del primer comité ejecutivo nacional de la nueva era.

Por la tarde, en la reunión para hacer cambios en el organigrama de los grupos en las dos cámaras del Parlamento, Santamaría sí estuvo presente, pero solo unos minutos. Según fuentes del PP, porque era viernes, día de "operación salida" y tenía que coger el coche.

En ese encuentro -un esfuerzo de "integración sin precedentes", según Maroto- se decidió el rescate de dirigentes como Fernando Martínez-Maíllo o Javier Arenas. El ex coordinador general estará en la dirección del Grupo del Congreso y será uno de los portavoces adjuntos, mientras que Arenas y el anterior portavoz en el Senado, José Manuel Barreiro, continúan en la dirección del Grupo en la Cámara alta con el mismo grado.

Además, serán presidentes de comisión cuatro exministros de Rajoy: Dolores de Cospedal (Exteriores), Rafael Catalá (Interior), Íñigo Méndez de Vigo (Educación) y Cristóbal Montoro (Economía).