La investigación judicial de las andanzas del excomisario José Manuel Villarejo sigue arrojando llamativas sorpresas. Ayer mismo, la Policía detuvo en Madrid al empresario Juan Muñoz, marido de la popular periodista Ana Rosa Quintana, a quien el juez encargado del caso Villarejo acusa de haber recurrido al excomisario para extorsionar a una persona que le debía dinero. También han sido detenidos un hermano de Muñoz y el abogado de ambos. Los cargos que les imputa el juez Diego de Egea son el de descubrimiento y revelación de secretos y el de extorsión.

Las acusaciones contra Muñoz, su hermano y su abogado se basan en grabaciones incautadas a Villarejo en los registros que ordenó el juez Egea cuando fue detenido el excomisario. En esas mismas grabaciones se encuentra la polémica conversación entre Villarejo y Corinna zu Sayn-Wittgenstein, examante del Rey Juan Carlos I.

La investigación judicial a Villarejo, que está encarcelado, se centra en sus trabajos como detective privado para clientes a los que proporcionaba información confidencial a la que accedía valiéndose de su condición policial y que vendía a cambio de millones de euros.

Entre tanto, el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón, que investiga el caso Canal, ha citado a declarar como investigados los próximos 11 y 12 de septiembre a los únicos seis consejeros de la Comunidad de Madrid -presidida entonces por Alberto Ruiz-Gallardón- que no estaban imputados por la compra supuestamente irregular de la firma colombiana Inassa por parte de la empresa municipal Canal de Isabel II.