07 de septiembre de 2018
07.09.2018
La Opinión de A Coruña

Interior y Govern evitan polemizar por los lazos con un vago acuerdo de neutralidad

Marlaska anuncia la integración de los Mossos d'Esquadra en el Centro de Inteligencia contra el terrorismo y fía en el cuerpo para preservar "la convivencia"

07.09.2018 | 02:29
Marlaska y Buch tras la reunión de la Junta de Seguridad de Cataluña.

No dijeron cómo, pero el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el consejero catalán de la materia Miquel Buch, afirmaron ayer haber alcanzado un acuerdo para mantener la neutralidad en los espacios públicos y evitar así que continúe la guerra de los lazos amarillos en las calles de Cataluña.

De paso, evitaron también polemizar públicamente sobre un asunto que hace una semana tensó sobremanera las relaciones entre el Govern de Joaquim Torra y el Ejecutivo de Pedro Sánchez y reavivó la amenaza de un nuevo 155.

En una comparecencia conjunta tras la reunión de la Junta de Seguridad de Cataluña, el Ministro señaló que los Mossos d'Esquadra saben que deben actuar para que el espacio público no esté "monopolizado" por una ideología.

Buch se comprometió a que los Mossos intervendrán cuando alguien "busque algo más que un debate". Eso sí, después de negar que, como sostiene el Gobierno, en Cataluña se esté dando "un problema de convivencia". Una palabra que Grande-Marlaska empleó para dejar constancia velada de que, en su opinión, sí lo hay.

Las calles, dijo, tienen que ser "de convivencia y de encuentro, y no de desencuentro", y los Mossos d' Esquadra "tienen parámetros" para garantizarlo, con lo que dejó en manos de la Policía catalana el cumplimiento del acuerdo de neutralidad, para que "todo el mundo pueda ejercer sus derechos y libertades".

Pero Buch -que no solo no concretó medidas para garantizar el cumplimiento del compromiso anunciado por el Ministro, sino que ni siquiera lo mencionó explícitamente- prefirió culpar a Ciudadanos de la guerra de los lazos amarillos para, a continuación, pedir que no se caiga en "provocaciones". Grande-Marlaska insistió en que los políticos están para resolver problemas, no para crearlos, y recordó que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña -TSJC- resolvió en una sentencia del pasado julio que las instituciones debían mantener la neutralidad de los espacios públicos.

Aparte, la reunión de la Junta de Seguridad de Cataluña sirvió para certificar la integración plena de los Mossos en el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado -Citco-, que se hará efectiva en menos de 30 días, con la presencia fija de un representante de la Policía catalana.

Sin embargo, el Grande-Marlaska no se comprometió a cumplir la petición que le hizo Buch para que el Gobierno apruebe la convocatoria de dos nuevas promociones de los Mossos d'Esquadra, de 750 efectivos cada una, en 2019 y 2020.

A su vez, Marlaska ofreció a Buch que los 600 antidisturbios de la Policía Nacional enviados como refuerzo para la Diada colaboren con los Mossos, pero el Consejero de Interior catalán dijo que no los necesitan.

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