10 de septiembre de 2018
10.09.2018
La Opinión de A Coruña

Un herido en Barcelona durante una marcha por la unidad de España

Junts per Catalunya advierte de que habrá "consecuencias" en el caso de que la Fiscalía mantenga la acusación de rebelión a los soberanistas procesados

10.09.2018 | 01:27
Un manifestante por la unidad de España increpa a miembros de un grupo independentista.

La crispación puesta de manifiesto en Cataluña por la guerra de los lazos se mantiene a 48 horas de la Diada. Un hombre sufrió una brecha en la cabeza durante un choque entre defensores y detractores de la independencia catalana, al término de una manifestación en defensa de la unidad de España que ayer congregó en Barcelona a 2.000 personas, según la Guardia Urbana. La cifra de asistentes a la marcha, que se inició a las 12.00 horas y discurrió entre el Paralelo y la plaza de España, fue elevada a medio millón por los organizadores.

El incidente ocurrió hacia las 15.30 horas en la calle Blay, del barrio de Poble Sec, al estallar una discusión en la que un hombre que venía de la manifestación golpeó en la cabeza a un secesionista con una porra extensible. Los Mossos también tuvieron que acudir a la estación del metro de Clot, donde cinco personas, algunas miembros de los Comités de Defensa de la República (CDR) de Nou Barris, denunciaron haber sido agredidas por personas que regresaban de la manifestación unionista. Los ánimos ya estaban tensos en los antes de la manifestación, ya que media hora antes de su inicio unas 200 personas de la Unitat contra el feixisme i el racisme, en la que se integran entidades como los CDR, se habían concentrado entre la avenida Mistral y la calle de Llançà para denunciar que "la otra manifestación" estaba "convocada por fascistas".

En el plano político, el vicepresidente primero del Parlamento catalán y diputado de Junts per Catalunya (JxC), Josep Costa, alertó de que habrá "consecuencias" si la Fiscalía mantiene la acusación por un delito de rebelión a los soberanistas procesados y alertó de que así no puede haber un escenario de "diálogo y distensión" con el Gobierno de Pedro Sánchez. De este modo, el vicepresidente del Parlamento catalán se hacía eco a una información difundida ayer en la que se aseguraba que los cuatro fiscales encargados de dirigir la acusación pública contra los líderes independentistas procesados mantendrán la acusación de rebelión en los juicios, previstos en principio para este otoño, aunque, de momento, carecen de fecha fijada. Costa, que defiende que los soberanistas procesados no cometieron los delitos que les achaca la Fiscalía, avisó de que esta acusación sería una "línea roja que tendría muchas consecuencias y muy graves" y, en este sentido, apostó por dar una respuesta "muy contundente".

Entre tanto, juristas belgas consultados por Europa Press aseguraron que el derecho belga y el derecho internacional protegen la inmunidad de los jueces, por lo que los tribunales belgas no deberían entrar a debatir las declaraciones del juez Llarena, contra el que el expresidente Puigdemont ha presentado una demanda civil en la que lo acusa de violar su presunción de inocencia. "Nunca he visto que un juez europeo independiente sea perseguido por otro por su función jurídica", explicó Jean-François Van Drooghenbroeck, abogado y presidente del Instituto para la Investigación interdisciplinar de Ciencias Jurídicas de la Universidad Católica de Lovaina. El 25 de septiembre se reanudará la vista en de Bruselas por la demanda contra Llarena y para la que la defensa del magistrado pidió esta semana más tiempo, para que el Estado español pueda personarse en la causa y defender la inmunidad jurisdiccional española.

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