El jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, reivindicó ayer el "sentido común" de su proyecto político frente a la "política pendenciera" de la que acusó a PP y C's, en su primer gran acto electoral tras llegar a la Moncloa y después de que el comité federal -el primero que encabeza desde que preside el Gobierno- proclamara a los cabezas de lista del PSOE a las autonómicas de 2019.

Sánchez sacó pecho por el cambio que a su juicio ha traído su Gobierno a la vida política y por las medidas que está aprobando. Decisiones que cree que prueban el carácter progresista de un Ejecutivo que "aplica antes el sentido común que la propia ideología".

"Gobernamos desde el sentido común, gobernamos para todos, sean ciudadanos que han votado al PSOE, al PP, a Podemos o a Ciudadanos", afirmó, antes de advertir que a algunos (PP y C's) se les ha "atragantado" y "parado el reloj" con la moción de censura que desbancó a Rajoy.

"Han confundido la discrepancia con la crispación. Es lógico que la oposición quiera desgastar al Gobierno, pero no que lo hagan a costa de socavar los pilares de la convivencia y la paz social", afeó a Pablo Casado y a Albert Rivera, cuyas políticas no se privó de tachar de "pendencieras".

Después se declaró preparado para lo que venga al proclamar que a los socialistas lo que les "pone" es hacerse "cargo de tareas difíciles y complicadas". Y dijo en qué consiste en su opinión la nueva política: en acordar, sin imponer; por eso, añadió, todas las medidas que aprueba el Consejo de Ministros tienen apoyo social. Así, el real decreto sobre el impuesto de las hipotecas, que justificó: "La sociedad española fue solidaria con la banca, y la solidaridad es recíproca".

Sánchez cree que el país necesita cinco grandes transformaciones: educación, mercado de trabajo, abrir un debate sobre cómo se sostiene el Estado de bienestar, ecología y una reforma constitucional para que el texto fundamental reconozca más derechos y libertades. Antes de que acabe este mes, el Consejo de Ministros tramitará la reforma para suprimir los aforamientos.

Por otro lado, fuentes del entorno más próximo a Pedro Sánchez confirmaron que el presidente del Gobierno piensa en el ministro de Exteriores, Josep Borrell, para liderar la candidatura del partido socialista en las próximas elecciones europeas.