20 de enero de 2019
20.01.2019
La Opinión de A Coruña
Convención nacional del PP

Aznar entroniza a Casado, "un líder como un castillo", y le reclama "pluralidad"

El expresidente vuelve a pedir el voto para el PP y lo aleja de "la arrogancia" de Vox - "Estamos unidos y fuertes. Somos la mejor vacuna para España", recalca su discípulo

20.01.2019 | 00:52

La convención de la "reunificación" del PP. Segundo capítulo. José María Aznar entra en escena. Mejor dicho, vuelve tras su alejamiento en la era Rajoy, que el viernes protagonizó el primer capítulo del cónclave popular. El de ayer fue un regreso estruendoso, sin medias tintas: el expresidente del Gobierno dio todas sus bendiciones al proyecto de Pablo Casado. Le faltó poco menos que arrodillarse ante el actual presidente del partido con el que hay, tal y como se palpó, total sintonía.

Pero la vuelta de Aznar al ruedo del PP dio para más que una infinita ristra de alabanzas a Casado. El expresidente adoptó -ahora sí- un tono conciliador, el mismo con el que Casado y su equipo han querido envolver la convención. "Casado dijo: 'Si yo gano, nadie pierde'. Este partido se ha forjado en situaciones muy difíciles, pero nunca sobre la derrota de nadie. Nada que merezca la pena se puede construir contando derrotados, sino contando amigos y aliados. Nada que merezca la pena se ha hecho restando sino sumando", proclamó, animando a integrar a todas las corrientes del partido y asegurando que así debe ocurrir tras el congreso del que Casado salió victorioso frente a Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal.

Aznar recordó la convivencia de liberales y demócratas cristianos en el partido, enraizado en la "tradición humanista europea que reivindica sus valores en la persona, en la familia y en la sociedad; en el trabajo y la educación, el respeto a la libertad de todos". E hizo un llamamiento: "No renunciemos, pues, a esa convivencia, a la pluralidad. Al contrario, afirmémosla. Abramos aún más las puertas de esta casa común, la casa común de los que quieren sacar las cosas adelante por España. Afirmemos nuestra vocación mayoritaria, que se sienta representada esa gran mayoría de españoles".

Sin embargo, la convivencia tiene unos límites. Así, en una convención con cabida para todos, se las apañaron para que Mariano Rajoy y José María Aznar no coincidiesen. Y Aznar bromeó con ello ayer: "Os han puesto a dieta: solo un expresidente al día". En cualquier caso incidió en el mensaje conciliador. "A todos tenemos que escucharlos, aunque no nos guste lo que dicen. Es más, tenemos que escuchar precisamente esas cosas, las que no nos gusten", afirmó, antes de pedir el voto para el PP, signo inequívoco de que vuelve a identificarse plenamente con el partido.

No se olvidó del otro pilar, además del de la reunificación, de la convención: la búsqueda de espacio político ante las amenazas de Ciudadanos y Vox. "Sabemos lo que es gobernar y por eso estamos lejos de las nuevas modas políticas, de estridencias de los alborotadores y de la arrogancia de los simplistas", recalcó.

Enlazó mensajes con referencia implícita a Vox con otros citando de forma velada a la formación de Albert Rivera. "Andalucía ha supuesto dos cosas: que con el PP no es suficiente para el cambio y que sin el PP el cambio no se hubiera producido. El PP es el seguro del cambio y sólo un PP fuerte garantiza el cambio. No un cambio de 'por la mañana aquí y por la tarde aquí', de 'tal vez sí o tal vez no'. No pidamos el voto del miedo nunca, sino el de la esperanza y del patriotismo", exclamó entre aplausos.

En el tramo final de su discurso se produjo la apoteosis de elogios a Casado, a quien llegó a presentar como una versión mejorada de sí mismo. "Es mucho más listo y sabe mucho más de política", dijo del presidente del PP, comparándolo con él mismo cuando empezaba a destacar en el partido. "No solo tenemos a un gran presidente, tenemos a un gran líder. Y un líder sin tutelas ni tutías, un líder como un castillo", finalizó. Traca final de Aznar en una convención que, según él, será "un gran paso" para el futuro del partido.

Casado, encantado, hizo una primera valoración de la convención, en la que ayer participó también el premio Nobel Mario Vargas Llosa, muy duro contra el comunismo y el nacionalismo catalán. Tras escuchar a Rajoy y a Aznar, "lo que queda claro es que el partido está unido y fuerte y, sobre todo, que somos la mejor vacuna ante lo que está pasando en España", valoró Casado, que hoy cierra la convención en Madrid.

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