Doce días han sido los que Ruth Beitia, la mejor atleta española, ha durado en la primera línea de la política, ya que fue el pasado 10 de enero cuando el presidente del PP, Pablo Casado, la presentó como candidata a la Presidencia de Cantabria, y ayer el PP comunicó que renuncia a esa responsabilidad y a todas las que tiene en el partido, como el cargo de secretaria de Deportes de la Ejecutiva nacional y su escaño en la Cámara cántabra. Beitia deja esas responsabilidades en el PP "por razones estrictamente personales y familiares", según indica el comunicado.

Los rumores sobre que Beitia estaba sopesando esa decisión, hecha pública ayer, comenzaron a oírse en Cantabria al día siguiente de ser presentada "en sociedad" como candidata, en su primera intervención en un medio de comunicación, Onda Cero, donde equiparó el maltrato animal con la violencia machista. Beitia rectificó, a través de su cuenta de Twitter, a las pocas horas y aseguró que se había expresado mal, pero eso ocurrió después de que "ardieran" las redes sociales criticando a quien aspiraba a ser la presidenta de los cántabros.

Ni en redes sociales ni en público se volvió a ver a Ruth Beitia desde ese 11 de enero. Reapareció en la Convención nacional del PP donde habló de deporte, pero en ningún momento mencionó la palabra Cantabria, lo que generó algunas críticas en la comunidad y rumores de que no llegaba a mayo. Pocos día después, Ruth Beitia, no ella misma sino su partido, al que llegó hace diez años como "un valor" político de futuro, ha comunicado que la deportista deja todos sus cargos en el PP. Esa comunicación incluye también el nombre de su sustituta como candidata, la actual presidenta del PP de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, propuesta por la dirección nacional del partido.