06 de febrero de 2019
06.02.2019
La Opinión de A Coruña

Presión escalonada

06.02.2019 | 01:12
Presión escalonada

ERC y el PDeCAT trabajan escalonadamente para torturar al Gobierno: los republicanos presentaron hoy su enmienda a la totalidad a los Presupuestos; los neoconvergentes lo harán el viernes. Sus movimientos están perfectamente orquestados. El de ERC, a una semana de la votación de las enmiendas, presiona al Ejecutivo a la vez que le da un plazo para que ceda a sus exigencias. Y si de aquí al viernes no cede, ¡zas!, la enmienda del PDeCAT se registra. Y aún queda todo el fin de semana para que Sánchez le dé otra vuelta, con la presión de saberse ya con un pie fuera de la Moncloa.

Más les valdría trabajar para que volviera a meterlo dentro, incluso con el juicio al procés -afrenta nacional, juicio a todos los catalanes, según Torra- a punto de comenzar. No está en la mano del Gobierno hacer algo más por los presos de lo que ya hizo: forzar a la Abogacía del Estado a cambiar la calificación: sedición en vez de rebelión. Y en lo demás, no podrán decir que les ha tenido ocho meses engañados: nunca les ha ofrecido nada que no estuviera dentro del marco legal vigente -pese a la escandalera de Casado y Rivera-.

Más les valdría trabajar para sostenerlo, digo, aunque fuese con pinzas; a no ser que la pragmática Esquerra quiera errar de nuevo el rumbo incurriendo en el "cuanto peor, mejor" de Puigdemont, que ya anda por ahí diciendo que una sentencia condenatoria daría legitimidad al 1-O y a la declaración de independencia; o sea, a su legado.

Y conste que no lo digo por el juicio y la sentencia; lo digo por lo que puede sobrevenir después si un Sánchez gobernando con los Presupuestos de Rajoy convoca elecciones generales en otoño y la suma de PP, Ciudadanos y Vox alcanza el poder. Porque entonces, además de no ganar la independencia, ni el nuevo Estatut con que les tienta Sánchez, van a perder el que tienen, y con él el autogobierno efectivo aunque formalmente conserven las instituciones: serán intervenidos a perpetuidad, y cuanto peor, entonces, será mucho, mucho peor.

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