28 de febrero de 2019
28.02.2019
La causa contra el soberanismo Octava jornada

Mas recomendó a Puigdemont no perder "la capacidad de convocar elecciones"

Tardà abre la fase testifical con una declaración en la que quiso emplear el catalán y desdeñó el juicio: "Está inspirado en la venganza"

28.02.2019 | 01:26

El expresident de la Generalitat de Cataluña Artur Mas reconoció ayer ante el tribunal que juzga el proceso soberanista que meses después de retirarse de la primera línea política -en enero de 2016, por el veto de la CUP a su investidura- aconsejó al expresident huido Carles Puigdemont que llevara adelante los preparativos de un referéndum de autodeterminación "en un marco legal que el Govern pudiera controlar". Así que recomendó a su sucesor que no "abandonara la capacidad de convocar elecciones".

Mas no se opuso al referéndum que terminó celebrándose el 1 de octubre de 2017, pero a preguntas del fiscal Javier Zaragoza, explicó que "la prioridad absoluta en todo momento era buscar el acuerdo", aunque "en la otra parte tenía que haber alguien dispuesto a un diálogo político".

Con todo, él estuvo de acuerdo en que el referéndum unilateral de independencia no podía "descartarse al cien por ciento porque se perdería capacidad de negociación".

No había "comité estratégico"

A preguntas del letrado de la acusación particular Pedro Fernández, Artur Mas se ratificó en dos importantes puntos de su declaración ante el juez instructor Pablo Llarena, cuando estaba imputado en la causa.

Primero, que fue Carles Puigdemont quien tomó la iniciativa sobre el referéndum y segundo, que esa decisión constituyó una "alteración de la hoja de ruta" que asumió el ahora prófugo de la justicia cuando aceptó someterse a la investidura.

El expresident Mas, que fue inhabilitado por organizar el proceso participativo del 9-N, habló ante el Tribunal Supremo de las reuniones a las que asistió y en las que se permitió dar su opinión sobre una nueva consulta, pero negó que tales reuniones lo fueran de un "comité estratégico" que tomaba las grandes decisiones sobre el procés, como sostiene la Fiscalía.

Testifical accidentada

Eso sí, tras algunas resistencias, aceptó presentar el referéndum "como una posibilidad cierta de superar la moción de confianza" a la que se sometió el expresident Puigdemont en el año 2016 y para lo cual era imprescindible la CUP.

No obstante, no echó la culpa a los cuperos de su paso atrás y declaró: "Me marché porque quise, pude convocar elecciones".

Antes declaró el diputado de ERC Joan Tardà . Una testifical accidentada porque, de mano, el republicano anunció que respondería a la acción popular -que ejerce Vox- en catalán. El presidente del tribunal, Manuel Marchena, le explicó que ese derecho asiste a los acusados, pero no a los testigos. En su primera respuesta a Vox, Tardà dijo que el juicio "está inspirado en la venganza". Marchena le reconvino: "Usted está aquí como testigo, no como diputado". Después, más calmado, afirmó que la protesta del 20-S fue "absolutamente espontánea" y él no apreció violencia ni "tensión".

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