15 de marzo de 2019
15.03.2019
La causa contra el soberanismo Decimoséptima jornada

Trapero acusa a Puigdemont de celebrar el 1-O en contra de sus recomendaciones

El mayor de los Mossos revela un plan "para detener al Govern" tras la DUI y que avisó al expresident de "graves conflictos" si seguía con la consulta

15.03.2019 | 01:17
Trapero sentado al lado de su abogada Olga Tubau.

El mayor de los Mossos d'Esquadra Josep Lluís Trapero acusó ayer al Govern de Carles Puigdemont de hacer caso omiso de sus recomendaciones y porfiar en la celebración del referéndum "ilegal" del 1-O, pese a sus advertencias de que causaría "graves conflictos de orden público y de seguridad ciudadana" y de que los mandos de la Policía catalana "no íbamos a dejar de cumplir la Constitución y no acompañábamos el proyecto independentista".

"Hagan el trabajo que tengan que hacer", fue toda la respuesta que obtuvo del expresident en una reunión, el 28 de septiembre, a la que también asistieron los entonces consejeros y ahora acusados Oriol Junqueras y Joaquim Forn, y en la que el mayor volvió a instar al Govern al "cumplimiento de las órdenes judiciales" que obligaban a los tres cuerpos policiales a impedir la votación.

"Les dijimos que nosotros las íbamos a cumplir, que no se equivocasen con nosotros", dijo el mayor al final de un interrogatorio de cuatro horas y media que desplazó al próximo martes dos testificales previstas para la sesión matinal. Las tres señaladas para la tarde quedaron sin efecto al anunciar sus protagonistas -Josep Maria Jové, Santiago Vidal y Carles Viver- que se acogían a su derecho a no declarar por estar imputados en otra causa relacionada con el procés.

Como ellos, Trapero también estaba eximido de hacerlo, ya que se halla a la espera de ser juzgado por rebelión en la Audiencia Nacional.

Sin embargo, contestó a las preguntas de todas las partes con dos objetivos en mente: defender el dispositivo de los Mossos -que insistió en que fue "conjunto" con la Policía y la Guardia Civil, y "supervisado" por el coronel Diego Pérez de los Cobos, con quien reconoció que hubo "tensión dialéctica"- y desviar el tiro de la responsabilidad hacia el Govern; por la mañana, hacia Forn, entonces consejero de Interior, cuya promesa, al tomar posesión en julio de 2017, de que los Mossos permitirían votar con normalidad el 1 de octubre no dudó en calificar de "irresponsable" y después, por la tarde, hacia el resto del Ejecutivo de entonces y, singularmente, hacia Puigdemont.

El largo interrogatorio, interesado por la acusación particular -que ejerce Vox- y algunas defensas, dio a Trapero ocasión de limpiar la imagen de los Mossos, manchada por las acusaciones de pasividad y connivencia con el soberanismo lanzadas en el juicio por testigos como Pérez de los Cobos.

Para hacerlo, explicó que la "deriva política" tomada por el Govern tras los cambios decididos por Puigdemont para afrontar el tramo final del procés colocó al cuerpo y a su cúpula operativa en una posición "incómoda". En el caso de los sindicatos del cuerpo, incluso con "malestar" e "inquietud" porque se estaba "impulsando" un "acto ilegal".

A preguntas de Javier Ortega Smith, que realizó un interrogatorio deslavazado y con importantes lagunas, Trapero hizo suya la "incomodidad" con la situación que le trasladaron, antes de dimitir, el exconsejero de Interior Jordi Jané y el exdirector de los Mossos Albert Batlle, sustituidos en julio, respectivamente, por Forn y Pere Soler, el último también a la espera de juicio en la Audiencia Nacional. Según el testigo, la afirmación de Forn que comprometía a los Mossos a permitir el 1-O fue "muy mal" recibida, porque la consulta era "ilegal" y había mandato judicial de impedir su celebración.

La operación de lavado de imagen siguió por la tarde. El mayor relató que advirtió a Puigdemont que el 1-O "iba a provocar necesariamente" conflictos. Lo hizo en la reunión del 28 de septiembre, donde avisó de los riesgos que entrañaba la coincidencia en las calles de dos millones de personas con intención "de hacer algo" y 15.000 policías que tenían la orden judicial de impedir el referéndum.

Pero Trapero aún se guardaba una bala en la recámara, y durante el turno del abogado de Forn Javier Melero, desveló que los Mossos tenían un plan para detener a Carles Puigdemont y al resto de los miembros del Govern desde dos días antes de la declaración unilateral de independencia -DUI- del 27 de octubre.

Así se lo comunicó el propio mayor al fiscal superior de Cataluña y al presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña -TSJC- la madrugada del día 28. "No sabíamos qué trascendencia jurídica y qué delitos podía haber, pero veíamos que tenía cierta gravedad y nos pusimos a -su- disposición por si había que hacer un operativo". "Un operativo, ¿para qué?", le preguntó Melero al testigo. "Para detener al president y a los consellers", respondió el testigo.

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