26 de marzo de 2019
26.03.2019
La Opinión de A Coruña
Investigación

Un mexicano residente en EEUU lideró el asalto a la embajada de Corea del Norte e informó al FBI

El juez ordena detener al líder de la "organización criminal" de diez personas que asaltó la sede

26.03.2019 | 14:57
La embajada de Corea del Norte en Madrid.

Un ciudadano mexicano, residente en Estados Unidos, Adrián Hong Chang, lideró el grupo de 10 personas que asaltó la embajada de Corea del Norte en Madrid el pasado 22 de febrero y 5 días después contactó con el FBI en Nueva York para facilitar el material audiovisual que supuestamente había obtenido.

Este es el relato de los hechos que recoge la causa abierta por el juez de la Audiencia Nacional José de la Mata, que este martes ha levantado el secreto de esta investigación en un auto en el que apunta a la comisión de delitos de allanamiento de morada, detenciones ilegales, lesiones, falsificación documental, amenazas y robo, cometidos por organización criminal.

De la Mata ha dictado dos órdenes de busca y captura internacional para lograr la detención de Hong Chang.

Tras el asalto, en el que también han sido identificados como responsables el ciudadano estadounidense Sam Ryu y el surcoreano Woo Ran Lee, Hong Chang se desplazó a Lisboa, donde cogió un vuelo que llegó a New Jersey el 23 de febrero, y cuatro días después se trasladó a Nueva York y contactó con el FBI.

Según el relato del juez, el presunto líder del asalto se presentó en la embajada a las 16.34 horas del 22 de febrero y pidió ver al encargado de negocios, al que ya conocía de una visita previa en la que se hizo pasar por empresario.

Aprovechando un descuido, dejó pasar al resto del grupo que se encontraba en el exterior y portando machetes, cuchillos, barras de hierro y armas cortas simuladas, "comenzaron a golpear violentamente a sus ocupantes, hasta que consiguieron reducirlos y colocarles grilletes y bridas para inmovilizarlos".

Una de las personas retenidas pudo saltar desde el primer piso y escapar por una de las salidas, donde fue vista por un ciudadano que solicitó asistencia sanitaria y policial.

Al llegar la Policía y tras establecer un perímetro de seguridad, los agentes llamaron a la puerta y les abrió el propio Hong Chang, que se había colocado un pin con la cara del presidente de la República Popular de Corea Kim Jong Un.

Tras presentarse como un alto representante, les indicó que no había ningún problema y que, si había alguien herido, debían comunicarlo oficialmente al Consulado.

Tras 60 minutos en la sala de reuniones, tres de los asaltantes se llevaron al encargado de Negocios al sótano y allí le incitaron a abandonar Corea del Norte, "identificándose como miembros de una asociación o movimiento de derechos humanos para la liberación de Corea del Norte".

Cuando éste les aseguró que no traicionaría a su país y no desertaría, fue de nuevo maniatado y le volvieron a cubrir la cabeza con una bolsa negra.

Mientras retenían a las personas que se encontraban en la Embajada, los asaltantes se apoderaron de un par de 'pendrives', dos ordenadores, dos discos duros (uno de ellos de almacenamiento de imágenes de seguridad) y un teléfono móvil.

También cogieron tres vehículos propiedad de la Embajada, y el grupo asaltante emprendió la huida a las 21.40 horas, tras dejar a "las personas que habían detenido inmovilizadas con bridas y grilletes".

División en cuatro grupos


Posteriormente, Hong Chang y otro de los asaltantes salieron de la Embajada por la parte trasera y tomaron otro vehículo.

Tras el asalto, Hong Chang consiguió llegar a Estados Unidos al día siguiente y se puso en contacto con el FBI de los Estados Unidos.

En ese encuentro, manifestó que, bajo su propia voluntad, llevó a cabo el asalto junto a otras personas, "dando superficiales detalles de cómo se llevó a cabo el asalto y el aseguramiento del edificio" y que tras el asalto se dividieron en cuatro grupos y se dirigieron a Portugal, por lo que estarían todos ya fuera de España.

También indicó que el grupo asaltante portaba cuchillos y pistolas de 'airsoft'.

Al parecer, previo al asalto, indica el auto, Hong Chang habría contactado con alguien no identificado de la Embajada que sería susceptible de "desertar".

De la Mata detalla también todos los preparativos del asalto, como cuando Hong Chang compró en una tienda de Madrid material táctico y de combate consistente en 5 fundas de pistola de extracción rápida, 4 cuchillos de combate, 6 pistolas simuladas HK, una sobaquera, 4 gafas de tiro, 5 linternas tácticas o 5 grilletes de tipos diferentes.

Los días previos, otros cuatro miembros del grupo, entre ellos Ram Lee y Sam Ryu, compraron también diverso material en una ferretería que incluía una cizalla, varios desencofradores, 33 rollos de cinta de doble cara, cinta americana, alicates o una escalera telescópica, entre otros útiles.

El juez ordena dos detenciones


El juez de la Audiencia Nacional José de la Mata ha dictado dos órdenes de busca y captura internacional contra los presuntos responsables del asalto.

Las fuentes no han precisado la identidad de los reclamados, pero este martes se ha conocido el auto en el que el juez señala a Adrián Hong Chang, mexicano residente en Estados Unidos, como líder del grupo de diez personas que asaltó la embajada.

El magistrado también identifica como responsables del asalto al estadounidense Sam Ryu y al surcoreano Woo Ran Lee.

Junto a ellos menciona que se alojaron en Madrid entre el 10 y el 15 de junio del año pasado los surcoreanos Chung Su Lim, Siyoung Park, Jonwon Lee y Joonvoung Byion.

Los dos primeros vuelven a aparecer en el auto porque el líder del grupo les pagó un hotel en Nueva York tras escapar de España.

De la Mata, que este martes ha levantado el secreto de esta investigación, apunta la comisión de delitos de allanamiento de morada, detenciones ilegales, lesiones, falsificación documental, amenazas y robo, cometidos por organización criminal.

Según el juez, tras el asalto, Hong Chang se desplazó a Lisboa, donde cogió un vuelo que llegó a New Jersey el 23 de febrero, y cuatro días después se trasladó a Nueva York y contactó con el FBI

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