29 de marzo de 2019
29.03.2019
La causa contra el soberanismo | | Jornada 24

Escraches con bomberos y tractores

Diez guardias civiles reviven los acosos

que sufrieron en hoteles y cuarteles || Uno de ellos los compara con "performances"

29.03.2019 | 00:23
El fiscal Jaime Moreno.

Diez guardias civiles citados como testigos de la acusación revivieron ayer los escraches que sufrieron en hoteles de La Seu d'Urgell (Lérida) y acuartelamientos repartidos por toda Cataluña. Los agentes hablaron de "hostigamiento", de "temor" y de "tensión", pero no llegaron a sentir la amenaza de un asalto, ni el impacto de las patadas y los puñetazos que recibieron tres mossos „que también declararon ayer„ al término de un registro en Sabadell.Pero también hubo quien, con más sentido del humor, comparó el acoso padecido con una "performance". Así un teniente, con mando en plaza en el cuartel de Manresa, el 20-S. "A ver cómo explico yo esto", empezó el testigo. Luego se soltó: "Había un perímetro de seguridad que no llegó a ser tal. La masa o concentración de personas se queda adosada a la pared del cuartel y ocupa toda la vía y la acera. Ahí empieza una especie de performance con la instalación de urnas de cartón".

Y también había "tractores y vehículos de los bomberos, que llevaban días colaborando con esas performances", siguió narrando el teniente, que, conteniendo la risa, remató: "Si tienes estudiantes (que viven) en el cuartel que comparten instituto con estudiantes que están manifestándose ante el cuartel... La situación era esperpéntica".

Por contar, contó hasta una anécdota con una "estelada" que los concentrados (unos 2.000) consiguieron izar en el mástil del que el teniente había "retirado", que no "arriado", la bandera española, "para evitar que alguien quisiera hacer algo no muy acorde con la enseña nacional".

Llamó a un mando de los Mossos de Manresa para darle cuenta de la afrenta. "La estelada la puedes quitar cuando se marchen", fue toda la respuesta que recibió del "compañero" de la Policía catalana. "Era un poco heavy, pero cuando se cansaron, tal como la izaron, la arriaron y se fueron", concluyó el teniente.

Los fiscales Jaime Moreno y Fidel Cadena también querían saber cómo afectaron los escraches a las familias de los agentes. Los testigos hablaron de "aprensión" y uno dio un detalle esclarecedor: los dormitorios de los niños se trasladaron a habitaciones que no daban al exterior. "Puede ser una escalada: un día te tiran un paquete incendiario y otro... vete a saber", explicó un guardia civil.

El episodio del paquete incendiario ocurrió en el cuartel de Igualada el 28 de septiembre. Era "un bulto de ropa y trapos que estaba envuelto en algo impregnable", seguramente gasolina. Lo lanzó una persona que iba "embozada". Pero en La Seu d'Urgell iban a cara descubierta. Hasta cinco testigos relataron los escraches a la Guardia Civil en dos hoteles de la localidad leridana. Y además con el concurso de los bomberos, que iban "escoltando" a los concentrados en un camión con la sirena puesta y dándose "un baño de masas".

En Gerona, ante la Comandancia, un testigo vio desfilar quince vehículos de Bomberos. "Nos hacían la peineta, ponían los pulgares para abajo, nos llamaban 'feixistes', 'fills de puta".

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