La Diputación Permanente del Congreso de los Diputados convalidó ayer los seis decretos leyes económicos del Gobierno de Pedro Sánchez, el último conjunto de actuaciones que saldrá del Ejecutivo más breve de la democracia.

En torno a las medidas volvió a revivir la mayoría parlamentaria que llevó a Sánchez a la presidencia, pero con críticas al electoralismo de este último paquete de resoluciones y a la insuficiencia de algunas de ellas por parte de algunos de sus socios en la censura contra Mariano Rajoy.

Mientras que Ciudadanos solo se abstuvo en la ley para recuperar los subsidios a los parados mayores de 52 años, el Partido Popular „PP„ se mantuvo firme en el rechazo a todos los decretos leyes.

Fueron siete horas de debate, a ratos bronco y con un marcado tono de precampaña, en la Diputación Permanente del Congreso, que integran 64 diputados con representación proporcional a la que los partidos tenían en la Cámara ya disuelta y a los que se suma el voto de presidenta Ana Pastor.

Sobre la mesa estaban ayer los decretos de medidas para afrontar un eventual Brexit sin acuerdo; la ampliación de los permisos de paternidad; el restablecimiento de las ayudas a los parados mayores de 52 años; actuaciones urgentes en materia de vivienda, como las modificaciones de la normativa de alquileres para dar mayor protección a los inquilinos; los cambios en el sector de la estiba, y el desbloqueo de la inversión del superávit presupuestario de autonomías y ayuntamientos.

Las advertencias previas de algunos grupos, como el PNV, mantuvieron en vilo hasta última hora la convalidación de algunos de los decretos. Las críticas se centraron tanto en el uso de las medidas como arma electoral por parte del Ejecutivo y en el empeño del equipo del presidente Sánchez de sacarlas adelante sin una negociación previa.

Al final, la mayoría de los decretos leyes obtuvieron 40 votos a favor „PSOE, Unidos Podemos, Ciudadanos, ERC, PDeCAT, Compromís, UPN y EH Bildu„, y 25 en contra „PP„. Pese sus reticencias, que ponían en peligro la convalidación y amenazaban con derogar por segunda vez los cambios del Ejecurivo en materia de alquileres, el PNV terminó por apoyar las medidas en materia de vivienda. Ciudadanos se abstuvo, sin consecuencias, en el restablecimiento de las ayudas a parados y en el decreto del sector de la estiba.

El PP votó en contra de todas las medidas del Gobierno. Casado reprochó a los socialistas que recabaran incluso el apoyo de EH-Bildu y descalificaba a Sánchez por haber "implorado" el apoyo de un "filoetarra".

Fue después de que el coordinador general de la formación abertzale Arnaldo Otegui, asegurase que recibieron insistentes llamadas del PSOE, una vez que el Ejecutivo tenía garantizado el respaldo del resto de grupos que en su día apoyaron la moción de censura contra Rajoy. El portavoz del PNV Aitor Esteban desmintió que el respaldo de su grupo respondiera a un acuerdo sobre nuevas transferencias de competencias al País Vasco, aunque confía en la "buena voluntad" de los socialista para "cumplir sus compromisos".

La recuperación del subsidio para desempleados de larga duración desde los 52 años permitió convalidar el decreto ley que también incluye bonificaciones a la contratación y el registro horario de la jornada, medida esta última muy criticada por la oposición.

El Gobierno cuantifica en dos millones de personas los potenciales beneficiarios de esas ayudas, que supondrán unos 700 millones de euros. Esa cifra se cubrirá, según defendió la ministra Valerio, con un crecimiento de los ingresos por cotizaciones al ritmo actual del 7 por ciento, y con el decreto ley de subida de las pensiones para este año, que incrementa las bases de cotización, lo que permitiría aumentar en 3.184 millones la recaudación de la Seguridad Social.