El líder popular y candidato a la Presidencia, Pablo Casado, instó ayer a los exvotantes de su partido, aquellos que hayan podido sentirse defraudados por supuestos errores del pasado, a no hacer juegos de "ruleta rusa" en las próximas elecciones generales y volver a votar al PP.

"Aquí está su PP, su partido, en el que pueden confiar, que no va a defraudar", afirmó Casado, en el acto de inicio de campaña que cerró exclamando: "¡Viva España!, ¡viva el PP!, y a ganar", antes de que sonará el himno español.

La emblemática sala de fiestas Florida Park, en el Parque del Retiro madrileño, cambió así totalmente de ritmo para el final de un acto que se inició con la música del DJ El Pulpo, y que ha congregado a unas 2.000 personas, más las 500 que tuvieron que quedarse en el exterior, según la organización.

A estos asistentes que no pudieron entrar por estar completo el aforo, se dirigió Casado a su llegada para asegurarles que "hoy (por ayer) empieza todo" para que el PP gane las próximas elecciones generales y cambiar España, que va a recuperar "la dignidad, la seguridad, la prosperidad y la unidad".

Al mediodía, medio centenar de estudiantes intentaron reventar ayer un acto en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), organizado por la asociación S'ha Acabat!, al que asistía la cabeza de lista del PP por Barcelona para el 28A, Cayetana Álvarez de Toledo.

El acto estaba programado para las 13.00 horas en la Sala Teatro de la UAB, pero al intentar entrar en el recinto Álvarez de Toledo y otros asistentes se encontraron con que medio centenar de universitarios, grito de "fascistas", les cerraron el paso a fin de impedir la celebración del coloquio. La candidata, enojada, les contestó gritando: "Libertad".

"Niñatos totalitarios han intentando impedir con violencia nuestra entrada a la UAB. Lo advertimos al llegar: no vamos a ceder un solo milímetro en defensa de la libertad. Y, por supuesto, logramos entrar. Por la recuperación democrática de Cataluña. ¡Viva la libertad!", escribió después Álvarez de Toledo en Twitter, aunque, previamente, en declaraciones a los medios, ya había denunciado: "No es una situación normal, no forma parte de la normalidad tener que ir a una universidad pública en una gran democracia europea del siglo XX, y encontrarnos este espectáculo absolutamente dantesco".