Estados Unidos ha practicado la primera detención por el misterioso y violento asalto a la embajada de Corea del Norte en Madrid perpetrado el pasado 22 de febrero por un grupo de siete hombres liderado por el mexicano Adrian Hong.

El detenido, informó el diario The Washington Post, es un exmarine, Christopher Ann, quien sería miembro del grupo disidente norcoreano "Free Joseon" (Corea Libre), que busca el derrocamiento del líder supremo norcoreano, Kim Jong-un. La investigación de los hechos está siendo llevada a cabo por el juez de la Audiencia Nacional José de la Mata.

En el asalto a la embajada norcoreana, el personal de la legación fue maniatado y golpeado durante horas por el comando agresor que entró en las instalaciones y robó equipos informáticos antes de huir, según el auto judicial publicado por la Audiencia Nacional. Durante el asalto, uno de los retenidos logró escapar y llamó a la Policía. Siempre según el auto judicial, cuando los agentes llegaron a la Embajada fueron recibidos por el propio líder de los asaltantes, quien se hizo pasar por un diplomático coreano y negó que en la legación hubiese ningún problema, logrando despistar a los agentes.

Un representante del ministerio de Exteriores norcoreano calificó a finales de marzo el asalto como un "grave ataque terrorista" y advirtió de que Pyongyang está investigando si el FBI y otros grupos están detrás de este asalto. Sin embargo, Corea del Norte no llegó a culpar directamente a Washington y pidió a España una investigación "responsable".

La investigación ha establecido que el líder del grupo consiguió huir a Lisboa, desde donde tomó un avión con destino a Newark (Nueva Jersey, Estados Unidos) y entró en contacto con el FBI, la policía federal estadounidense, a la que hizo entrega del material robado. Posteriormente, la agencia hizo llegar los bienes robados a la Audiencia Nacional, que, según se informó esta semana, los ha devuelto a Pyongyang. En un escrito publicado en la red bajo el título Información sobre Madrid, fechado el 26 de marzo, el grupo Free Joseon aseguró que el asalto estuvo provocado por "una situación urgente" en la Embajada, a la que fueron invitados, y aseguró que durante la acción "nadie fue amordazado o golpeado" y que los funcionarios fueron tratados "con dignidad" y "cuidado". De igual modo, el grupo disidente defendió que no se utilizaron "armas" por respeto a España. A este respecto, Free Joseon se disculpa en el texto con las autoridades de Madrid por cualquier "inconveniente" que les hayan podido causar al haberse visto envueltas en una situación "difícil". El auto del juez De la Mata contradice esta versión de los disidentes.