24 de abril de 2019
24.04.2019
La Opinión de A Coruña

El exconsejero Jané reconoce que dimitió al temer que la vía unilateral se impusiera

Baiget, fulminado por Puigdemont en julio de 2017: "El president me cesó aduciendo falta de confianza, es lo que me dijo y lo que yo puedo decir"

24.04.2019 | 00:52
El exconsejero Jordi Jané, ayer, durante su declaración en el juicio.

Tres exconsejeros del Govern que dimitieron o fueron destituidos en julio de 2017 negaron ayer en el juicio del procés que en el momento de su salida del Ejecutivo estuviera sobre la mesa la imposición de la vía unilateral y la celebración de un referéndum no acordado. No obstante, el extitular de Interior Jordi Jané admitió que renunció al cargo ante la "eventualidad" de que en el futuro pudiera "no darse un contexto de acuerdo".

A preguntas de la acusación particular, que ejerce Vox, Jané no quiso vincular directamente su marcha con la "inminente celebración del referéndum del 1 de octubre", como le sugirió el abogado del partido de extrema derecha, Juan Cremades, en su pregunta más directa. Se zafó de la cuestión atribuyendo su renuncia a la "intensidad" del cargo, que "te absorbe muchísimo", a que "había una cierta sensación de que podía producirse" una crisis de gobierno y a que juzgaba "cumplidos" los objetivos que se había marcado.

Y cuando el 14 de julio de 2017 abandonó el Govern de Puigdemont seguía "convencido" de que se alcanzaría "algún tipo de solución acordada", con todo y que a primeros del mes anterior ya se había puesto fecha y pregunta al referéndum. "No me planteaba esa vía", le respondió al fiscal Jaime Moreno cuando le inquirió sobre la vía unilateral.

La también exconsejera Meritxell Ruiz declaró, punto por punto, lo mismo. "Le dije al presidente que no quería seguir", respondió a Cremades. "¿Tenía algo que ver con el referéndum?", le inquirió el letrado de la acusación popular. "No, no directamente". Y, como Jané, insistió en que "en ningún momento" se le "planteó la vía unilateral como posible".

El exconsejero Jordi Baiget reiteró lo afirmado por sus excompañeros: no se hablaba de vía unilateral. Pero su testifical fue más jugosa, ya que a él lo fulminó Puigdemont por perder la fe en el procés y dudar en una entrevista de que el referéndum fuera a celebrarse. Tuvo miedo. "En aquellos tiempos", recordó, "ya se estaba hablando de una posible cárcel". Y no ocultó el motivo de su defenestración: "A mí me cesó el presidente de la Generalitat aduciendo falta de confianza. Es lo que me dijo y es lo que yo puedo decir".

Dos mandos de los Mossos, también citados por Vox, declararon sobre los incidentes del 20-S, pero sus testimonios fueron menos inculpatorios para los acusados que favorables a sus defensas.

"Situación compleja"

El tribunal permitió ayer al vicepresident del Govern Pere Aragonès, no declarar al considerar que su situación procesal es "compleja" „tal como el testigo había solicitado en un escrito dirigido a la Sala„ y "puede dibujar un escenario en el que usted no tenga interés en declarar", reconoció el presidente del tribunal Manuel Marchena. Aragonès no consta formalmente como imputado en el juzgado de instrucción número 13 de Barcelona, que investiga los preparativos del 1-O, pero elevó en su día una exposición razonada al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña „TSJC„, dada la condición de aforado de Aragonès, que en septiembre-octubre de 2017 era el número dos de Oriol Junqueras en la Consejería de Economía.

A su salida del Supremo, tachó de político el juicio del procés y, a propósito de su citación por Vox, tildó de "absurda" una situación que demuestra la "indefensión" a la que se cree sometido. A su parecer, lo que se juzga es "un posicionamiento político".

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