El empresario Ángel Pérez-Maura, emparentado con la familia Botín, fue detenido ayer por pagar diez millones al excomisario Villarejo a fin de evitar su extradición a Guatemala, que le acusa de sobornar en 2016 al Gobierno para que favoreciera a su naviera.

La Policía detuvo además a otras cuatro personas: el empresario Adrián de la Joya, imputado en el caso Lezo; el hermano de Pérez-Maura, Álvaro; Francisco Javier Soucheiron Marcet, director ejecutivo de la naviera catalana Grup Maritim TCB, y el abogado E.C.V.

Se trata de la denominada pieza Pit, nombre que Villarejo dio a la operación para, según lo indagado hasta ahora, frustrar la extradición de Pérez-Maura que tramitaba la Audiencia Nacional. Para paralizar el procedimiento, Villarejo habría recurrido al juez inhabilitado Baltasar Garzón y a la amiga de éste y fiscal de la Audiencia Nacional Dolores Delgado, actual ministra de Justicia en funciones.

Delgado calificó ayer de "intoxicación" las publicaciones que la vinculan con una pieza del caso Villarejo y amenazó con acudir a la vía judicial si sigue si obtener una rectificación respecto de las informaciones publicadas.