12 de mayo de 2019
12.05.2019

Aznar, el único expresidente del Gobierno que no pasó por la capilla ardiente

12.05.2019 | 00:41

A la cita en al Salón de los Pasos Perdidos del Congreso sólo faltó un expresidente del Gobierno, José María Aznar, que tampoco acudió el viernes a presentar sus últimos respetos a Rubalcaba. En el día de ayer, el único miembro destacado del PP que asistió al velatorio fue el exministro del Interior Juan Ignacio Zoido, que preside el comité electoral de los populares para el 26M.

Sí estuvieron a dar el pésame a la viuda y al partido la portavoz de Unidas Podemos, Irene Montero, que dio a Sánchez un emotivo beso, el portavoz del PNV en la Cámara baja, Aitor Esteban, y el presidente del PDECat, David Bonvehí.

Y luego piden realce algunas imágenes que sólo pueden verse en acontecimientos así, cuando los políticos hacen un esfuerzo grande para parecer generosos y compasivos, y no lo que suelen parecer. De lo más vistoso del día fueron los abrazos (dos) que se dieron Sánchez y el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera: a la llegada de éste al Congreso y antes de su salida. O el saludo del líder naranja y un muy afectado Felipe González.

El expresidente y el presidente en funciones también se abrazaron, pese al abismo (dentro del PSOE) que les separa. Claro que los reyes eméritos estaban cerca y la frialdad quedaba proscrita. En cambio, con Alfonso Guerra, que ha sido aún más duro con Sánchez que Felipe, no hubo abrazo, pero sí dos manos estrechándose con afecto. En días así hay que llevarse bien incluso con la antípoda. Porque, si algo saben hacer bien los españoles, es enterrar.

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