Con la sustitución de Pablo Echenique por el canario Alberto Rodríguez al frente de la secretaría de Organización de Podemos. Pablo Iglesias se anticipó a las críticas que los malos resultados electorales puedan generar el sábado en el Consejo Ciudadano Estatal. La reorganización de la cúpula se habría decidido hace dos semanas, según fuentes de la dirección citada ayer por Efe, y se analizará en el consejo de coordinación, la ejecutiva, que se reunirá hoy antes de que Iglesias acuda a la entrevista con el Rey, dentro de la ronda preparatoria de la investidura. El líder de Podemos expondrá al monarca su disposición a votar a Pedro Sánchez como presidente si accede a formar un Gobierno de coalición, única garantía de estabilidad, según la formación morada.

Iglesias llevará al Consejo Ciudadano Estatal su propuesta de que el diputado Alberto Rodríguez asuma la secretaría de Organización con el objetivo de impulsar la presencia en los territorios. Pablo Echenique pasa a dirigir la secretaría de Acción de Gobierno. Con esta remodelación, la cúpula de Podemos busca resolver los problemas de implantación territorial, a los que achaca sus malos resultados en las elecciones locales y regionales. Rodríguez es muy afín a Iglesias, pero cuenta con un amplio respeto en el partido.

El nuevo secretario de Organización tendrá que recorrer y poner orden en los territorios entre los líderes autonómicos, algunos de los cuales muestran su malestar ante la impresión de que Iglesias descarga sobre ellos la responsabilidad de los malos resultados en las urnas.

Desde Podemos hubo mucho empeño ayer en negar que la sustitución de Echenique por Rodríguez suponga personalizar en el hasta ahora secretario de Organización el fracaso electoral. Echenique tendrá un papel relevante en la organización al frente de la comisión de seguimiento de los pactos de gobierno, que se reunirá por primera vez el sábado con los líderes autonómicos de los que dependa la formación de ejecutivos en sus territorios. El secretario de Sociedad Civil, Rafael Mayoral, negó que la pérdida de la condición de tercero en el escalafón sea una forma de castigo a Echenique, quien "va a seguir jugando en el equipo".

La crisis interna no se solucionará "cortando cabezas" sino "definiendo el rumbo" de la organización, sostiene Ramón Espinar, antiguo secretario general de en la Comunidad de Madrid y una de las voces más críticas.