12 de junio de 2019
12.06.2019

Sánchez e Iglesias retoman relaciones para un "gobierno de cooperación"

El líder del PSOE insiste en pedir a Casado y Rivera que se abstengan en la investidura

11.06.2019 | 23:06
Sánchez y Pablo Iglesias se saludan al inicio de su encuentro de ayer.

Pablo Iglesias recuperó ayer la condición de socio prioritario de Pedro Sánchez y ambos encontraron un terreno común, bautizado como "gobierno de cooperación", al que ahora orientarán los sucesivos encuentros para perfilar un acuerdo que permita al líder socialista superar la investidura.

Pablo Casado y Albert Rivera dejaron constancia ayer, tras entrevistarse con el presidente en funciones, que no se han movido ni un ápice de su inicial rechazo a facilitar que Sánchez siga al frente del Ejecutivo.

Después de que el líder de Podemos reprochara a su homólogo del PSOE un prolongado silencio que parecía abrir distancias entre ambas formaciones, Iglesias y Sánchez recompusieron ayer relaciones en una reunión de algo más de una hora. Sobre la mesa, la pretensión de Unidas Podemos de incorporarse al nuevo Ejecutivo y la resistencia de los socialistas a aceptar esa solución.

El PSOE argumenta, como ayer volvió a hacerlo su portavoz, Adriana Lastra, tras el encuentro de los números uno, que la suma de sus diputados con los que encabeza Iglesias no son suficientes para sacar adelante la investidura ni garantizan la gobernabilidad futura. Sin decirlo, el PSOE apunta ya a que necesitará atraer votos suplementarios para los que una alianza estable con Podemos pueden resultar un obstáculo.

De la reunión de ayer surgió, acuñado por Sánchez, un nuevo concepto sobre el que todo se ignora, el de "gobierno de cooperación". Las dos partes se apresuraron a suscribirlo, aunque sin detallar en qué consiste, si supone la entrada de Iglesias y los suyos en el Ejecutivo o, en su lugar, lo hará independientes que cuenten con la aceptación de ambas formaciones. "Gobierno conjunto, de cooperación, de coalición... Es lo de menos. Lo importante son los contenidos, construir un gobierno plural para afrontar los grandes retos de este país", afirmaba Iglesias tras la entrevista con Sánchez.

Los detalles de ese "gobierno de cooperación" comenzarán a perfilarse ahora en la reuniones que, "con discreción", mantendrán PSOE y Unidas Podemos.

La recuperación de la sintonía alejaba el fantasma de un vuelta a las urnas, la amenaza que el número tres de los socialistas, José Luis Ábalos, lanzó el lunes horas antes de la ronda de contactos de Sánchez con líderes de los principales grupos del Congreso. Sin embargo, los otros dos interlocutores manifestaron su intención de ponérselo fácil a Sánchez.

En el encuentro con Rivera volvió a percibirse la frialdad y el distanciamiento entre ambos. Fue la reunión más breve de las tres que ayer mantuvo quien tiene el encargo del Rey de formar Gobierno, menos de tres cuartos de hora, y a su término el líder de Ciudadanos insistió en que Sánchez no tendrá su apoyo activo ni puede contar con su abstención, por lo que lo invitó a buscar votos entre sus "socios habituales: los populistas y nacionalistas".

Pese a los reproches del PSOE, Pablo Casado tampoco dará facilidades al aspirante a presidir el Ejecutivo. El líder del PP no teme una repetición electoral, primero porque está convencido de que beneficiaría a su partido, pero, sobre todo, porque "si no sale en la primera vuelta, saldrá en la segunda". Casado considera que "la pelota está ahora en los partidos de la izquierda", a quienes corresponde resolver el primer reto de la legislatura, algo que, confía, sea "pronto".

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