22 de junio de 2019
22.06.2019
La Opinión de A Coruña

Mas no descarta ser de nuevo candidato a presidir la Generalitat de Cataluña

El expresident, que teme que el soberanismo pierda la mayoría si hay un adelanto electoral en otoño, matiza que de momento está más cerca del "no" que del "sí"

22.06.2019 | 00:10
Artur Mas, tras renunciar a la presidencia del PDeCAT en febero de 2018.

Artur Mas no descarta volver a ser candidato a presidir la Generalitat si así se lo pidieran cuando, en febrero, acabe de cumplir le pena de inhabilitación que la justicia le impuso por organizar la pseudoconsulta soberanista del 9-N de 2014. No obstante, de momento, está máscerca del "no" que del "sí".

"No me he cerrado nunca con un 'no' rotundo, pero en condiciones mínimamente normales mi rol no es volver a presentarme a unas elecciones al Parlament", así que "la balanza está más inclinada para el 'no' que para el 'sí'", dijo Mas en una entrevista en Catalunya Ràdio.

Mas valoró su momento y el de su espacio político después de la reunión que mantuvo en Waterloo (Bélgica) con el también expresident Carles Puigdemont, este miércoles.

Su análisis es que Junts per Catalunya (JxC) tiene que dejar de ser "una marca" para convertirse en un partido y acometer esta refundación "no más allá del otoño", para estar preparado para la sentencia del "procés" y todo lo que pueda venir después. Aclaró, eso sí, que en el nuevo JxC entienden que Puigdemont va a ser presidente o, en todo caso, "lo que él quiera ser".

Mas no considera que sea necesario que el PDeCAT desaparezca en este proceso de refundación, sino que puede ejercer, junto con la Crida Nacional per la República, como agente "progenitor" de JxC como partido.

En cuanto al futuro de la legislatura, opina que un adelanto electoral en Cataluña cuando haya una probable sentencia condenatoria es "el recurso más fácil, pero a veces lo más fácil no es lo más recomendable".

A su parecer, con unas elecciones hay riesgo de "perder la mayoría" soberanista en el Parlament, por "frágil" que pueda ser ahora.

Y admite, además, que prefiere un Gobierno que quizá "no ponga soluciones" a Cataluña pero que no la "arrase", en alusión a uno del PSOE y Unidas Podemos, que otra alternativa en Moncloa que sea "hostil" y aplique un "155 permanente", en referencia a PP, Cs y Vox. "En unos meses podré volver. Se trata de saber si querré. Y si quiero, se trata de saber si es posible. Si la respuesta es'ahora, es no", ha defendido quien fuera el delfín de Jordi Pujol y presidente de la Generalitat entre 2010 y 2016.

Pero Mas no es simplemente un posible candidato de un espacio político que no ha podido reconfigurarse desde que Convergència se disolviera en 2016, atacada por los escándalos de corrupción y la confesión de evasión fiscal de la familia Pujol.

El pasado miércoles, Mas fue a Waterloo (Bélgica), donde Puigdemont está huido de la justicia española, para pactar con él la paz dentro del partido.

Dentro de una parte del PDeCAT reconocen el valor político y moral de Puigdemont pero consideran que el partido no se puede centrar en él y que el proyecto ideológico que tradicionalmente había representado Convergència se ha diluido.

Además, desde las filas neoconvergentes ven como Esquerra Republicana ya prepara a fondo las elecciones catalanas mientras que ellos carecen de un liderazgo claro que les permita enfrentarse con los de Oriol Junqueras en el duelo final por el control del espacio independentista.

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