El ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, anunció ayer su renuncia al acta de eurodiputado, conseguida en las elecciones del 26-M, en las que fue cabeza de lista del PSOE. Las explicaciones de Borrell dejaron claro que no tiene confianza plena en que Pedro Sánchez sea investido presidente en julio y que, por otra parte, aspira a un puesto de relieve en la nueva configuración de la cúpula de la Unión Europea.

"Las actuales circunstancias políticas tanto en España como en Europa", explicó Borrell, "han hecho pensar al presidente del Gobierno, y a mí mismo, que no era muy razonable que el puesto de ministro de Exteriores quedara vacante durante un tiempo indefinido". El ministro concedió que "hay mucha incertidumbre sobre cuándo y cómo se podrá producir la investidura". La fecha saldrá de una reunión que el presidente del Gobierno en funciones mantendrá el próximo martes con la presidenta del Congreso, Meritxell Batet. En cuanto a las aspiraciones comunitarias de Borrell „descartado que presida la Eurocámara, lo cual exigiría que fuera eurodiputado„, el nombre del ministro es el que suena con más insistencia para aspirar a cargos como la presidencia de la Comisión o la jefatura de la diplomacia europea. Tampoco se descarta que sea nombrado para desempeñar una vicepresidencia económica de la Comisión, cargo para el que también suena la ministra de Economía, Nadia Calviño. En todo caso, Borrell no negó ayer esas aspiraciones. "Creo que tengo capacidad para ser (comisario), sin duda alguna", afirmó.