24 de julio de 2019
24.07.2019
La Opinión de A Coruña

La 'vicepresidenta' que votó 'no'

El sufragio negativo emitido telemáticamente por la mañana por la 'número dos' morada sugiere que el partido aún no se ha cerrado a investir a Sánchez

23.07.2019 | 23:41

PSOE y Unidas Podemos parecen haber vuelto al camino de la negociación. El botón de la abstención que ayer apretaron 41 de los 42 diputados morados así lo sugiere. Pero hubo también un no, el que emitió telemáticamente a las nueve de la mañana la portavoz, Irene Montero, en avanzado estado de gestación.

En las cinco horas que siguieron hasta el comienzo de la primera votación del debate de investidura, a las 14.25, la posición del grupo se modificó, algo pasó que les hizo cambiar el sentido de su voto, pues el sufragio negativo comunicado a primera hora por Montero a la Mesa del Congreso revela que en Podemos se habían levantado ayer con ganas de vapulear a Pedro Sánchez, tras el duro enfrentamiento y los desencuentros con Pablo Iglesias de la víspera en el Congreso y el atasco en las negociaciones para cerrar un Gobierno de coalición. Unidas Podemos cambió de postura y lo hizo como un "gesto más para seguir facilitando las negociaciones, como llevamos haciendo dos meses con nuestras continuas cesiones", esgrimieron fuentes de la dirección. Pero no cambiaron solos: les ayudó la intervención de Adriana Lastra, la última antes de la votación, que contrastó con la enorme y mutua desconfianza que se dejó traslucir el lunes en los discursos de Sánchez e Iglesias. Lastra es una de las más firmes defensoras del acuerdo con Unidas Podemos, que tiene muchos detractores en el PSOE, y entre una cosa y otra, para darle al aspirante y a su partido una última oportunidad, la dirección del grupo ordenó trocar el no por la abstención.

Pero, para entonces, el voto de Montero, ya estaba emitido y era un rotundo no. Y no uno cualquiera, sino precisamente el de la persona que los negociadores del PSOE ya habían aceptado por la mañana que ostentara una vicepresidencia. Fuentes de la formación morada rechazaron después esta oferta, alegando que se trata de "una vicepresidencia vacía de contenidos". Pero, en cualquier caso, el paso del no de Montero a la abstención de los 41 diputados morados restantes es indicativo de que el partido aún no se ha cerrado a investir a Sánchez. El PSOE tomó nota de esa "evolución" y las negociaciones se restablecieron sobre la base de una nueva oferta.

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