21 de agosto de 2019
21.08.2019

La fiscalía italiana ordena el desembarco de los 90 migrantes del 'Open Arms'

El barco permanecerá incautado || Un navío militar español había zarpado en su auxilio

20.08.2019 | 23:33
Varios migrantes nadan hacia la costa de Lampedusa tras saltar desde el 'Open Arms'.

Los 90 migrantes que ayer por la noche seguían a bordo del barco de la ONG española Open Arms tenían previsto desembarcar en pocas horas en la isla italiana de Lampedusa, tras haberlo ordenado así la fiscalía italiana, que decretó además la incautación del navío.

La orden del fiscal de Agrigento (Sicilia), en cuya jurisdicción se encuentra Lampedusa, fue el remate de una frenética jornada en la que, primero, Italia se ofreció a transportar a los migrantes hasta un puerto español „a condición de que se retirase el pabellón hispano a la embarcación„ y, más tarde, el Gobierno anunció que un navío de la Armada acudiría a aguas italianas para proceder al traslado.

Entre tanto, hasta una quincena de migrantes se habían lanzado a las aguas desde el Open Arms para intentar ganar la costa de Lampedusa a nado, al ver que junto a su barco, inmovilizado a 800 metros de la costa, pasaban pateras que acababan tocando tierra. El Open Arms llegó a tener a bordo a unos 160 migrantes, aunque su número se fue reduciendo a los actuales 90 tras sucesivas evacuaciones y huidas a nado. La última evacuación, de dos personas, se produjo ayer mismo por la tarde.

El fiscal de Agrigento, Luigi Patronaggio, tomó la decisión después de subir a bordo de la nave española acompañado de varios médicos para verificar el estado de los migrantes y la situación a bordo, descrita por la tripulación como desesperada.

El fiscal tomó su decisión en aplicación del Código Penal italiano, que castiga con penas de seis meses a dos años de prisión al funcionario público que haya omitido deberes que, "por razones de justicia, seguridad pública, orden público o higiene y salud deban ser cumplidos sin demora". El Open Arms permanecerá al menos dos semanas incautado en Italia, en el transcurso de la investigación.

La Fiscalía investigaba un presunto delito de secuestro de personas para determinar por qué no pudieron desembarcar los migrantes en Italia a pesar de que un tribunal invalidó la semana pasada la orden del ministro del Interior, el ultraderechista Matteo Salvini, que impedía al Open Arms entrar en aguas territoriales italianas.

Casi a la misma hora a la que el fiscal dictaba su orden, zarpaba del puerto gaditano de Rota el buque de la Armada española Audaz con la misión de llevar asistencia al Open Arms y acompañarlo en su singladura hacia el puerto balear de Palma, ofrecido a la ONG como destino de acogida el pasado fin de semana por el Gobierno. La travesía prevista es de tres días y hasta anoche no se había informado de que el navío hubiera puesto de nuevo proa hacia España.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, justificó la decisión del Ejecutivo, criticada por la oposición de derechas, afirmando que España no podía "mirar hacia otro lado" ante la emergencia del Open Arms. Robles, quien calificó de "inaceptable" la política de "puertos cerrados" de Salvini, sostuvo que, pese a las críticas de pasividad recibidas, el Gobierno ha mantenido desde el principio una posición activa ante este drama y ha conseguido implicar a seis países europeos en el reparto de los migrantes.

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