12 de septiembre de 2019
12.09.2019
Ante la amenaza de nuevas elecciones

Sánchez rechaza verse en persona con Iglesias para desbloquear la investidura

El líder de Unidas Podemos confía aún en un acuerdo de última hora, algo que los socialistas ven imposible sin la renuncia a la fórmula de un Gobierno de coalición

11.09.2019 | 23:51

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias no se verán cara a cara antes de que, previsiblemente el lunes, el Rey abra una nueva ronda de consultas con los partidos políticos para testar las posibilidades de proponer un candidato a la investidura. El presidente en funciones rechazó ayer en el Congreso la oferta del líder de Unidas Podemos (UP) de un encuentro personal que allane las diferencias y remitió a Iglesias a que hiciera sus propuestas a través de los equipos negociadores, que tras el fracaso de la segunda reunión no tienen fijada fecha para volver a verse. Pese a ello, del cruce parlamentario de ayer entre Sánchez e Iglesias queda una aparente suavización de la confrontación abierta que marcaba las relaciones entre ambas formaciones en días precedentes.

Sánchez comparecía en el Congreso para hablar sobre las cumbres europeas y responder a preguntas de la oposición. Fue la ocasión que aprovechó Iglesias para tentar al líder socialista con un cara a cara que abra la posibilidad de un acuerdo de investidura. La oferta llegó envuelta en reproches sobre la falta de contactos desde el fracaso de julio. "¿Pero usted cree que es serio que desde la investidura fallida no hayamos hablado por teléfono ni una sola vez?", le preguntó el líder de UP. Propuso al presidente en funciones un encuentro personal tomando como punto de partida la oferta de una vicepresidencia y tres ministerios que su formación rechazó en julio. Ese es el escollo inamovible. Sánchez insistió de nuevo en el rechazo a esa posibilidad, que se perdió el día en que el partido de las confluencias votó en contra de que el Congreso lo invistiera presidente, e invitó a Iglesias a que traslade sus ideas a través del equipo negociador. Para el jefe del Ejecutivo, sólo cabe el pacto sobre la base de un programa compartido."La pregunta que habrá que hacerle es si va a volver a impedir el que haya un Gobierno del PSOE al frente del país y si va a llevar al país a elecciones", zanjó Sánchez para evidenciar que el único apoyo que le falta es el de Unidas Podemos. Ni uno ni otro quieren cargar con la responsabilidad de una vuelta a las urnas, por lo que la aparente suavización de las formas de ayer puede interpretarse tanto como una inflexión en las relaciones como un movimiento preventivo ante una nueva convocatoria.

Iglesias quedó ayer a la espera de una llamada del líder del PSOE. De no recibirla, será él quien llame a Sánchez, convencido de que todavía se puede alcanzar una solución al límite del tiempo para la disolución de las Cortes. Los socialistas, sin embargo, descartan que pueda llegar ese acuerdo del último momento.

Sánchez desoyó incluso el consejo del PNV, al que los socialistas consideran su "aliado estratégico". El portavoz de los nacionalistas vascos, Aitor Esteban, insistió en que "los únicos que pueden arreglar esto son ustedes, Sánchez e Iglesias, porque sus equipos ya no tienen capacidad negociadora". El bloqueo está ahora en las personas de Sánchez e Iglesias, afirmó Esteban, por lo que el encuentro de ambos es "una oportunidad" para "enfriar" el clima político de "enfrentamiento", que se empieza a convertir "en algo sistémico" y preocupante.

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