18 de septiembre de 2019
18.09.2019

Sánchez se justifica: "Lo he intentado pero me lo han hecho imposible"

Casado descartó la abstención conjunta y condicionada que promovía Rivera

18.09.2019 | 00:19

"Ante los retos que nos vienen por delante, España no necesita un Gobierno para una investidura, sino un Gobierno para la legislatura". Con estas palabras justificó ayer el jefe del Ejecutivo en funciones, Pedro Sánchez, la necesidad de volver a las urnas el 10 de noviembre, en las cuartas elecciones generales en cuatro años. "Lo he intentado por todos los medios, pero me lo han hecho imposible", agregó, y centró sus críticas, para empezar, en Cs y el PP, dando inicio a la guerra por repartir las culpas de la repetición electoral.

"Lamentablemente, los conservadores españoles tienen poco que ver con los conservadores europeos: se han desentendido", les reprochó el ganador de las elecciones generales del pasado 28 de abril, recordando que en esa fecha, y después en los triples comicios del 26 de mayo, los españoles "ya hablaron, y hablaron claro".

Sánchez razonó que a la vista de los resultados de las generales, y en aras de que "la gobernabilidad del país no quedara condicionada por los partidos independentistas, era necesaria la abstención de las fuerzas conservadoras, PP y Cs".

Después hizo extensivas sus críticas a Unidas Podemos. "Dos fuerzas políticas conservadoras y una de izquierdas decidieron bloquear la formación del Gobierno que los españoles reclamaron". Y, agregó, ya en clave de precampaña, "los españoles han dicho en cuatro ocasiones que quieren caminar por la senda progresista y ahora les pido que lo digan más claro todavía el próximo 10 de noviembre".

El líder del PSOE dedicó las últimas palabras de su comparecencia a atacar al partido de Pablo Iglesias. "¿Ha asumido Unidas Podemos el resultado electoral, ser la cuarta fuerza política de este país?". Y se respondió, después de dejar la pregunta "a la consideración" de los votantes: "A mi juicio, no. Unidas Podemos es, de nuevo, la formación política que ha malogrado que pueda haber un Gobierno progresista en este país".

Sánchez compareció cuando la Casa del Rey ya había difundido el comunicado que aboca al país a nuevas elecciones. El jefe del Estado constató en la ronda de consultas que ningún candidato reunía los apoyos suficientes para ser investido antes del próximo lunes. Sánchez fue el último en entrevistarse con el monarca. Le precedieron, por este orden, Pablo Iglesias, Albert Rivera y Pablo Casado. Y los tres coincidieron en culpar al socialista de la convocatoria de comicios, igual que Sánchez hizo más tarde con los tres.

Casado le acusó de no haber "intentado llegar a un acuerdo con ninguna formación política". Es más, sugirió que el escenario electoral es del gusto del jefe del Ejecutivo en funciones: "Tengo la sensación de que hemos llegado al punto que Sánchez deseaba desde el 28 de abril". Aunque, a renglón seguido, confesó: "Comparto con los españoles la sensación de no saber cómo hemos llegado hasta aquí".

Eso sí, Casado espera que las elecciones que, a su juicio, "quería" Sánchez "no le salgan gratis". Y en alusión a la abstención condicionada que ofreció el lunes Ciudadanos, tratando de arrastrar al PP, remató: "No es momento de intentar lo que no se ha hecho en los últimos cinco meses".

Rivera, el más combativo tras reunirse con el Rey, acusó al líder del PSOE de pretender que "los demás partidos le entreguemos los votos sin ninguna condición". Pero, con todo y con eso, insistió en su propuesta: "Estamos a tiempo. Si Sánchez rectifica puede haber acuerdo hasta el último minuto".

Iglesias insistió en las bondades del Gobierno de coalición y dijo estar de acuerdo "con el Rey en que, después de las elecciones de noviembre, los tiempos de negociación no pueden ser como éstos, con meses de inactividad".

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