15 de octubre de 2019
15.10.2019
La Opinión de A Coruña
Una sentencia histórica | Reacciones en el exterior

La UE evita comentar el fallo por ser"un asunto interno de España"

La Comisión Europea considera que las manifestaciones son un ejercicio de libertad

14.10.2019 | 23:39
Protestas de independentistas ante la embajada de España en Bruselas.

La portavoz de la UE, Mina Andreeva, se refirió ayer a la sentencia conforme a la posición que ha mantenido inalterable el Ejecutivo comunitario: "Es un asunto interno de España". Expresó, además, su respeto al sistema constitucional español y consideró las manifestaciones en Cataluña como un ejercicio de libertad, siempre que no se produzcan de manera violenta. Una de las claves del secesionismo catalán ha sido, desde el primer momento, involucrar a alguna autoridad europea que respaldase el proceso internacionalmente. Hasta ahora no ha sido posible. Una activa red diplomática española ha logrado mantener cerrada esa puerta pese a todos los intentos de Carles Puigdemont y de otros políticos catalanes de lograr una foto en la sede de la Comisión Europea.

El Gobierno comunitario „recuérdese las contundentes declaraciones de Donald Tusk, Jean Claude Juncker y Antonio Tajani al recibir el Princesa de Asturias en 2017„ siempre ha mantenido que cualquier Estado que se separe de otro integrado en la Unión debería ponerse a la cola para volver a entrar. Los secesionistas han dado por hecha la integración de una Cataluña independiente sin tener en cuenta ese mandato.

Eso no significa que el secesionismo no tenga apoyos en otras instancias. La portavoz de Los Verdes en la Eurocámara, Ska Keller, calificó la sentencia de "desproporcionada". En su grupo está integrada Esquerra Republicana de Cataluña (ERC), la formación de Oriol Junqueras.

Ayer en Bruselas se hablaba también, y mucho, del Brexit, el principal asunto al que tiene que hacer frente la UE, y de las elecciones en Polonia, que han consolidado en el Gobierno al partido Ley y Justicia, uno de los que más ha desafiado los Tratados al poner en riesgo el sistema democrático del país, en opinión de los dirigentes comunitarios.

En Bélgica, el país europeo que mayor presión interna soporta por tensiones entre sus dos principales comunidades, tuvo fuerte repercusión la sentencia. Los medios de comunicación destacan más, no obstante, la reactivación de la euroorden de arresto del expresident Carles Puigdemont que vive al sur de Bruselas. Eso implica la intervención de los tribunales belgas, que ya rechazaron en su día la solicitud de la justicia española.

Esta vez, tras una sentencia condenatoria, se considera que la petición es más sólida y fundada y, por tanto, más difícil de rechazar por los tribunales belgas. Puigdemont eligió Bélgica para su huida precisamente por considerar que es el país más favorable a sus tesis, dadas las tensiones nacionalistas existentes en él.

La reacción del partido nacionalista conservador flamenco, la Nueva Alianza Flamenca (N-VA), ganador de las últimas elecciones legislativas y que acaba de formar Gobierno con liberales y democristianos en la región flamenca, no se hizo esperar: se quejó de la actitud pasiva de la Unión Europea y añadió que se trata de un día "negro" para la libertad y la democracia en el continente.

Varios diputados de ese partido han apoyado al huido Puigdemont desde el primer momento. Bélgica sigue sin gobierno federal desde mayo por el recíproco rechazo de los dos primeros partidos, el N-VA en Flandes, y el Partido Socialista en Valonia.

La conferencia de prensa de Puigdemont en Bruselas, en la que arremetió contra la UE y contra España, ha sido muy destacada junto con la sentencia en los medios belgas.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook