16 de octubre de 2019
16.10.2019
La Opinión de A Coruña
Una sentencia histórica | Segunda jornada de protestas

Duras cargas en Barcelona contra una concentración de 40.000 personas

Los choques de manifestantes y Mossos se extienden en las cuatro capitales catalanas

16.10.2019 | 00:27

La segunda jornada de protestas contra la sentencia del procés transcurrió ayer con relativa calma en la mayor parte de Cataluña hasta la caída de la tarde. A partir de ahí, la tensión comenzó a subir y se generalizaron los enfrentamientos entre grupos violentos y efectivos de los Mossos d'Esquadra, tanto en Barcelona como en las otras tres capitales catalanas.

Después de las cargas policiales del lunes, durante la movilización independentista que colapsó los accesos al aeropuerto del Prat, los incidentes se reprodujeron ayer ante las sedes de las delegaciones del Gobierno en las cuatro capitales de provincia catalanas, especialmente en Barcelona.

Si en la jornada del lunes las movilizaciones se concentraron en el aeropuerto y en la comisaría de la Vía Layetana, promovidas principalmente por la plataforma Tsunami Democràtic, ayer fueron los Comandos de Defensa de la República (CDR) los que lideraron las protestas, con la consigna de "romper la normalidad".

El epicentro de todas las violencias fue la Delegación del Gobierno en Barcelona, donde, según la Guardia Urbana, se llegaron a concentrar unas 40.000 personas, una aglomeración sin precedentes en la actual oleada de protestas. Dos manifestaciones confluyeron en el edificio, una convocada por los CDR y la otra por ANC y Ómnium.

Al principio del acto de Barcelona, los concentrados hicieron una sentada, guardaron un minuto de silencio y encendieron velas, tras lo que se dio paso a la lectura de fragmentos de cartas o de intervenciones ante el Tribunal Supremo de los condenados a entre 9 y 13 años de cárcel por impulsar la ruptura unilateral. También hubo actuaciones musicales, como la de Lluís Llach.

Fue en la zona ocupada por los convocados por los CDR donde la temperatura empezó a subir pronto, al lanzar algunos manifestantes objetos contra los agentes policiales. Las cargas se sucedieron sin tardar, seguidas de estampidas de personas por las calles de l'Eixample. Tres personas habían sido detenidas en torno a las diez de la noche. El Sistema de Emergencias Médicas elevó a 205 las personas atendidas entre las dos jornadas; sólo ayer, un total de 74 personas resultaron heridas, ninguna de gravedad.

Además de lanzar botellas, petardos y pintura, entre otros objetos, un grupo de manifestantes recogió muebles y cartones de los alrededores y les prendió fuego en la calle Mallorca hasta formar una hoguera de importantes dimensiones, que separaba a los Mossos de los manifestantes. Hacia las once, las hogueras eran numerosas. La mayoría de los violentos iban encapuchados y volcaron contenedores. Más allá de l'Eixample, se producían cortes de tráfico en lugares como la avenida Meridiana, a la altura de Fabra i Puig, en los dos sentidos.

También en Tarragona, Girona y Lleida se produjeron escenas de tensión en las movilizaciones ante las subdelegaciones del Gobierno. En Girona se reunieron 9.000 personas, parte de las cuales lanzaron objetos contundentes contra los Mossos, que replicaron con proyectiles de espuma. En las carreteras, el corte más importante fue hecho en la autopista AP-7, a unos 5 kilómetros al norte del aeródromo de Girona. Cortes intermitentes de vías se registraron en toda Cataluña desde primera hora.

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