23 de octubre de 2019
23.10.2019
La Opinión de A Coruña

Jinete en la tormenta

22.10.2019 | 23:20
Jinete en la tormenta

Aunque ahora nos sorprenda la virulencia de los disturbios callejeros, si algo había predecible era un otoño de alta intensidad en Cataluña. Sabíamos incluso cuándo se podían desatar los acontecimientos. El 16 de octubre era la fecha límite para que el Supremo diera a conocer la sentencia de los líderes de la intentona secesionista, salvo que, algo improbable dadas las cautelas con que se han movido los encargados de juzgar la causa, quisieran tentar la suerte de una apercibimiento de la justicia europea por prolongar más allá de los dos años la prisión preventiva de los "Jordis".

Con estos días ya marcado en rojo desde hace meses sólo cabe preguntarse qué mente estratégica percibió en semejante coyuntura una oportunidad política, la ocasión para una campaña electoral de nuevo con el conflicto catalán sobre la mesa, ahora acompañado de furia y escombros. Si el escenario era la repetición de los comicios, tras las elecciones de abril Pedro Sánchez dispuso de margen suficiente para buscar fechas que permitieran llegar a octubre con las urnas despejadas. El aspirante a seguir en la Moncloa es ahora un jinete en la tormenta por su temerario manejo de los tiempos. El objetivo de alcanzar los 140 diputados, una posición confortable ante la negociación posterior, parece bastante lejos a tenor de las encuestas y quizá Sánchez firmara repetir el insuficiente resultado de abril. Todo puede empeorar tras el 10-N.

Las decisiones inexplicables, como el calendario del que somos rehenes, forman parte de esos misterios que alimentan el aura del poder. Conviene suponer que tras lo que no se entiende hay razones que se escapan al resto de los mortales, apegados a lógicas menos elevadas. Aunque lo más probable es que estemos solo ante raptos de aprendices de mago a los que todavía les falta afinar los trucos.

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