Unas 80.000 personas según la Guardia Urbana (400.000 según los organizadores) marcharon ayer por el centro de Barcelona para decir "basta" al procés, en una movilización unitaria convocada por Sociedad Civil Catalana (SCC). Bajo el lema Por la concordia, por Cataluña: ¡basta!, la manifestación discurrió por el Paseo de Gracia, entre multitud de banderas españolas, también senyeres catalanas y gritos como "Viva España", "Yo soy español", "Barcelona no se quema", "Torra y Puigdemont, juntitos a prisión" o "España unida jamás será vencida".

A la marcha acudieron, entre otros, los ministros en funciones José Luis Ábalos y Josep Borrell; el primer secretario del PSC, Miquel Iceta; el presidente del PP, Pablo Casado; el líder de Cs, Albert Rivera, así como el edil de Barcelona pel Canvi Manuel Valls y el cabeza de lista de Vox por Barcelona, Ignacio Garriga.

La movilización transcurrió sin incidentes y concluyó con la lectura de un manifiesto y un discurso del presidente de SCC, Fernando Sánchez Costa. En el manifiesto, los convocantes advierten que la Cataluña constitucionalista "nunca más volverá a ser silenciada, ni podrá ser despreciada, ni devuelta a la oscuridad: esta Cataluña que reclama su legítimo lugar seguirá reivindicándose sin descanso".

"Si cuando diseñaron el procés contaron con nuestra inmovilidad y nuestro silencio, debemos decirles que han conseguido lo contrario", señala el manifiesto, titulado Por el fin de la política de exclusión y leído en catalán, castellano, inglés y francés.

"Las calles son y serán de todos, no de quien intimida para tomarlas", añade el texto leído por diferentes miembros de SCC, que denunciaron los cortes de carreteras y vías de tren promovidos por los CDR esta mañana para dificultar los accesos a Barcelona.

El presidente de SCC pidió la dimisión del presidente catalán, Joaquim Torra, y la convocatoria inmediata de elecciones en Cataluña "si no sabe o no quiere gobernar para todos los catalanes" o prefiere ejercer de "activista".

"Es muy sencillo: president, ponga las urnas", dijo Sánchez Costa, parafraseando irónicamente a la expresidenta del Parlament Carme Forcadell, condenada por el Supremo y que en 2014, cuando era presidenta de la ANC, exhortó al entonces presidente de la Generalitat, Artur Mas, a "poner las urnas" para celebrar la pseudoconsulta soberanista del 9-N.

Antes de iniciarse la manifestación, el ministro de Exteriores en funciones, Josep Borrell, pidió "a todo el mundo" que agradezca a los policías nacionales y a los Mossos el trabajo que están realizando para mantener el orden, porque, "sin ellos, Barcelona estaría fuera de control". El líder de Cs, Albert Rivera, señaló que "no se puede gobernar con los que quieren romper este país" o "con los que queman las calles", sino que es preciso "buscar soluciones de futuro en las que el constitucionalismo sea más fuerte".

Al mediodía, los Mossos montaron un cordón en la plaza Sant Jaume para separar un grupo de unos 200 independentistas y una treintena de constitucionalistas.