01 de noviembre de 2019
01.11.2019
La Opinión de A Coruña
Candidato de Más País a las elecciones generales

Íñigo Errejón: "Quiero un Gobierno progresista, el PSOE tendrá que explicar si prefiere otra cosa"

"El problema catalán no tiene una solución inmediata, hay que reconstruir puentes y se equivoca quien crea que se arregla enfrentando a ambas partes"

01.11.2019 | 12:29
Íñigo Errejón: "Quiero un Gobierno progresista, el PSOE tendrá que explicar si prefiere otra cosa"

Con 35 años de edad, el politólogo Íñigo Errejón (Madrid, 1983) ya ha fundado dos partidos y ha sido diputado en el Congreso y en la Asamblea de Madrid. Uno de los padres de Podemos, ahora rival de la formación de Pablo Iglesias, recorre estos días España tratando de dar a conocer la plataforma territorial Más País, creada para "desatascar" el bloqueo en el que está inmersa la política estatal.

Le han acusado de irresponsable por dividir más el voto de la izquierda. ¿Solo un buen resultado le salvará de la hoguera?

Si a uno le da miedo que le critiquen no debería estar en política. Le debe dar miedo no cambiar las condiciones de vida de la gente que le rodea, como las camareras de piso que trabajan por 2,5 euros limpiando habitaciones. Esas personas no pueden esperar una repetición electoral, necesitan ya que se garanticen las mismas condiciones de trabajo, seas de una subcontrata o de una plantilla fija. La política del zasca no da soluciones a los parados de larga duración ni consigue reducir el precio de los alquileres.

El efecto Errejón tuvo encuestas muy favorables, pero parece que se ha desinflado la euforia. A este paso, ¿teme que esta campaña corta se le haga larga?

Hay una respuesta más técnica y otra política. La más técnica es que nos están valorando con encuestas que pensaban que nos íbamos a presentar por todo el territorio nacional y ahora lo hacemos en 18 provincias de 50. Yo libré en mayo unas elecciones autonómicas y días antes de votar nos daban entre el 7 y 8% pero luego sacamos el 15%. Yo creo que vamos a hacer una contribución decisiva a que haya un gobierno progresista.

¿Votar a Íñigo Errejón es votar a Pedro Sánchez?

No, primero porque Pedro Sánchez no ha aclarado si quiere coquetear con Pablo Casado. Con Albert Rivera ya no le van a dar los números. La solución es un acuerdo de gobierno progresista, que se resume en tres tareas fundamentales. Combatir la violencia machista, la emergencia climática y, si es verdad que va a venir una crisis, nos debe coger con los deberes hechos, con más protección para las familias y más servicios públicos. Nuestros diputados van a votar un gobierno progresista. Es un gesto de honestidad. Y le pedimos a Pedro Sánchez que lo aclare. Y además, los dirigentes de Unidas Podemos tienen que aclarar también que si el número de ministerios que les ofrecen no es el que les acaba gustando, vamos a tener que ir a unas terceras elecciones.

Si la izquierda no suma, ¿acepta un pacto PSOE-CS?

A Ciudadanos no le van a dar los números. Las encuestas varían mucho, pero todas dibujan una tendencia donde los votos progresistas dan. Y si dan, que alguien me explique por qué los socialistas prefieren otra cosa. Pero es que, además, Ciudadanos decidió otra cosa: ser el compañero de viaje de Vox, que ya parece que les adelanta. Es su triste destino.

Íñigo Errejón habla catalán, además de inglés, italiano y español. ¿Pero entiende usted al dividido pueblo catalán?  ¿Qué puede aportar para solucionar un problema que está condicionando toda la vida política en España?

Es fundamental que nos posicionemos sobre la crisis política en Cataluña, pero Cataluña no es el único problema que tiene España. Llevamos demasiado tiempo discutiendo solo sobre un problema que nos impide hablar de cualquier otra cuestión territorial. Respecto a Cataluña, voy a ser honesto. El problema no tiene una solución inmediata, creo que es un problema de largo recorrido, donde hay que reconstruir puentes y la posibilidad de entendimiento entre personas que piensan muy diferente. Se equivoca quien piense que se soluciona solo enfrentando a ambas partes. Tiene que haber un acuerdo mayoritario entre catalanes, que luego hay que refrendar en su relación con España. Y deseo que sea de convivencia por muchos años.

No puso peros a la exhumación del dictador Franco en plena precampaña. ¿El hecho, sacar al dictador del Valle de los Caídos, es más importante que el momento, en jornadas previas de acudir a las urnas?

Intentaba poner mirada larga. Dentro de un tiempo, nadie se acordará qué pasó en esa fecha, se acordarán que lo sacamos, en mi opinión, con 40 años de retraso. Y espero que recuerden que sacar a Franco no fue una medallita electoral, espero que nadie se confunda, es una deuda con los demócratas de este país, es el primer paso de un proceso de normalización democrática para que los que tienen familiares enterrados en cunetas puedan ir a llorarlos, para que los bienes robados por la familia del dictador vuelvan al patrimonio público. Me gustaría tomarlo como el primer impulso, no la estación de llegada. Y que nadie se acuerde de esos gestos pequeños, de si era campaña o de si lo sacaron a hombros, una imagen que me repugnó.

Hábleme de su propuesta de jornada laboral 32 horas. ¿Es un brindis al sol?

Cada vez hay más trabajo humano que substituye la robótica. De lo que se trata es que ese trabajo de las máquinas no aumente la precariedad, sino que se convierta en más tiempo liberado para la conciliación familiar o emprender otros proyectos. Ya hay empresas que lo están aplicando en Holanda, Alemania o Nueva Zelanda. Debe estar de acuerdo con la conciliación familiar. Habrá gente que prefiera concentrar la jornada y trabajar cuatro días o gente que prefiera trabajar cinco y salir antes. Los países más productivos no son donde se trabaja más, es donde se trabaja mejor. En España se trabajan muchas horas, pero eso no nos va a hacer competir por arriba. Aquí vamos a conseguir riqueza con empleos que tiene que ver con la comunidad del conocimiento y las energías verdes. No vamos a competir con China por hacerlo más barato. La implantación de las 32 horas será flexible y progresivo, pero claramente va en esa dirección.

Y de la prestación universal por hijo a cargo de 1.200 euros al año, hasta los 16 años de edad, ¿qué me cuenta?

Dice Save The Children que tenemos a uno de cada tres niños en riesgo de pobreza, en un país que es la cuarta economía de la zona euro. Quiero que todo el mundo se haga una pregunta. Esa inyección de recursos, que va a empezar por las familias más vulnerables, por las familias monomarentales, no va a ir a las Bahamas o a Suiza. Va a ir a la tienda de libros de la esquina, a la carnicera o al supermercado, y a su vez va a crear más empleo. Es una medida para proteger a sectores en riesgo de exclusión social con un dinero que se inyecta y estimula el consumo, cuando más lo vamos a necesitar.

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