02 de diciembre de 2019
02.12.2019

La jueza Pilar Llop, una especialista en violencia de género, presidirá el Senado

El PP quiere dar un puesto a Vox y otro a Cs en la Mesa del Congreso || Luis Garicano llama a los críticos con la gestora de Ciudadanos a evitar una ruptura

01.12.2019 | 21:28
La jueza Pilar Llop.

La presidencia del Senado, que al igual que el Congreso se constituirá mañana, martes, cambiará de manos. La Ejecutiva del PSOE aprobará hoy, salvo sorpresa, una propuesta del líder socialista, Pedro Sánchez, para que la Cámara alta pase a estar presidida por la jueza Pilar Llop, especialista en violencia de género. La propuesta incluirá que la dirigente del PSC Meritxell Batet siga siendo la presidenta del Congreso. En la anterior legislatura, el Senado estuvo presidido por el filósofo Manuel Cruz, que según fuentes socialistas "asumirá otras importantes responsabilidades". Con esta propuesta de Sánchez, la presidencia de las dos cámaras queda en manos de mujeres.

Llop, senadora designada por la Asamblea de Madrid, fue nombrada delegada del Gobierno para la Violencia de Género en julio de 2018, cuando era diputada en la Asamblea de Madrid, parlamento para el que fue elegida en 2015.

De 2011 a ese año fue letrada del gabinete técnico del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), con responsabilidades como la jefatura de la Sección de Observatorio de la Violencia Doméstica y de Género, la secretaría de la Comisión de Igualdad, la secretaría del Foro Justicia y Discapacidad y la del Comité de Dirección del CGPJ.

Especialista en traducción jurídica inglés-español por la Universidad de Alicante, Llop compatibilizó su función judicial con la de consultora internacional, y trabajó en diversos países de la UE y candidatos a la adhesión, así como en América Latina en asuntos relacionados con reformas de los sistemas judiciales, materias penales y violencia de género. Su último destino judicial antes de dar el paso a la política en 2015 fue el juzgado de violencia de género número 5 de Madrid.

El principal asunto que debe dilucidarse mañana en el acto de constitución del Congreso es la composición de su Mesa, que se compone de nueve puestos (presidencia, cuatro vicepresidencias y cuatro secretarías).

El PSOE está en condiciones de hacerse con tres puestos (la presidencia, una vicepresidencia y una secretaría), mientras que sus socios de Unidas Podemos obtendrían dos (una vicepresidencia y una secretaría), gracias a los votos de los diputados socialistas.

El PSOE, en su intento de evitar que Vox se integre en la Mesa, ha ofrecido los cuatro puestos restantes al PP, con la alternativa de que uno de ellos fuese a Cs. Sin embargo, los populares se han negado a establecer un "cordón sanitario" en torno al socio con el que gobiernan, en unión de Cs, comunidades autónomas y ayuntamientos. Así las cosas, la impresión más extendida es que los populares intentarán quedarse con dos puestos y que los otros dos vayan a Vox y Cs.

La formación naranja, que el sábado eligió a la comisión gestora que la dirigirá hasta el congreso del 15 de marzo, vivió ayer la resaca de las duras acusaciones lanzadas el sábado contra su perfil continuista por militantes críticos hacia la escora derechista del partido, entre ellos el asturiano Ignacio Prendes y el castellano-leonés Francisco Igea, que quedaron fuera de la gestora.

La difusión de un audio con intervenciones de asistentes al consejo general de Cs muestra que la sesión fue bronca. El jefe de la formación en Europa, Luis Garicano, incorporación crítica a la gestora, garantizó que "la voluntad de cambio es evidente" y llamó a la calma para evitar una fractura del partido.

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