El presidente del PP, Pablo Casado, criticó ayer que "aquellos que no condenan" los crímenes de ETA "no pueden ser interlocutores políticos". Casado se desplazó a San Sebastián para inaugurar la exposición Gregorio Ordóñez. La vida posible, un homenaje al que fuera presidente del PP de Guipúzkoa, por el 25.º aniversario de su asesinato. Además, pidió al allí presente lehendakari, Íñigo Urkullu, que no reclame el acercamiento de 200 presos de ETA "que no se han arrepentido".