La petición que encabeza Podemos de una comisión parlamentaria de investigación sobre el Rey Juan Carlos I aviva las diferencias con los socialistas, sus socios de Gobierno. En la misma semana en que la coalición mostró sus grietas por la discrepancias sobre la ley de Libertad Sexual y el recurso contra la sentencia que impone al Estado la indemnización a la familia del cámara fallecido en Irak José Couso, ayer afloraron dos nuevos motivos que agravan la tensión interna. Por un lado, la Moncloa hubo de aclarar que es Sanidad, en manos de los socialistas, el ministerio encargado de gestionar la crisis del coronavirus, frente a los intentos del departamento de Trabajo, controlado por los morados, de tomar iniciativas propias en la materia (Más información en la página 37). Por otro, Podemos, junto a ERC, Compromís y Más País, propone que el Congreso investigue al rey Juan Carlos I, algo que rechaza por completo el PSOE.

El partido de Pablo Iglesias apoya la solicitud de los republicanos de que el Congreso estudie las "presuntas ilegalidades" del monarca emérito. La petición llega después de conocerse que la Fiscalía Anticorrupción española solicita a Suiza que le informe sobre una investigación abierta relacionada con una donación de 65 millones de euros en el 2012 a la empresaria alemana Corinna zu Sayn-Wittgenstein, examante del Monarca, desde una cuenta del país helvético vinculada a una fundación panameña. Además, el ministerio público solicita información sobre una cuenta bancaria en la que Juan Carlos I recibió 100 millones de euros de Arabia Saudí.

"Esto es enormemente lesivo para la democracia de nuestro país", asegura el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique. A su juicio, "una democracia moderna no se puede permitir que este tipo de dudas y sospechas recaigan sobre quien fue el jefe del Estado". Su formación, anuncia Echenique, trabajará para lograr la mayoría necesaria para constituir una comisión de investigación aunque tendrán que "afinar muy bien jurídicamente" a la hora de plantearla para no encontrar escollos en la inviolabilidad que la Constitución concede a la figura del Rey durante su mandato.

El planteamiento de los morados supone un nuevo tropiezo en la relación que mantienen con sus socios de Gobierno, que llegan al 8 de marzo con una creciente tensión interna. Los ministros del PSOE y Podemos, de hecho, acudirán por separado a la manifestación feminista. Los socialistas, que siempre fueron reacios a aceptar que la Cámara baja investigue los asuntos de la Monarquía, tardaron poco en dejar claro que esta vez tampoco lo secundarán. Fuentes socialistas justifican esa posición al apuntar que "los letrados de la cámara ya han rechazado la admisión a trámite de iniciativas similares. La última vez fue en octubre de 2018", ante una iniciativa registrada por Unidas Podemos, ERC, JxCat y EH Bildu.

Pese a que la Monarquía es una fuente de discrepancias entre socialistas y morados, ahora viene a poner a prueba el protocolo de coordinación que ambas formaciones firmaron el pasado 8 de enero. El texto señala que cuando lleguen al Congreso medidas que "tengan alta repercusión en la esfera política", los socios "deberán consultar su posición respectiva y buscar que las mismas no sean contradictorias entre sí".

El objetivo de la comisión será "conocer, detectar y evaluar las presuntas cuentas irregulares del exjefe de Estado en Suiza" y en otros paraísos fiscales; investigar la relación del monarca con "casos de corrupción conocidos como el caso Tándem"; "investigar presuntos casos de blanqueo de capitales y chantajes" en relación con Juan Carlos I y averiguar "la existencia de redes y estructuras opacas para la adjudicación de contratos".