17 de marzo de 2020
17.03.2020

El Gobierno se suma a los que piden aclarar las actividades de Juan Carlos I

Nacionalistas y Unidas Podemos reavivan la petición de una investigación parlamentaria mientras el Ejecutivo alaba "la contundencia" de Felipe VI

17.03.2020 | 00:00
El Rey emérito a la llegada a la despedida al empresario Plácido Arango, recientemente fallecido.

El Gobierno se sumó ayer a los que piden investigar las actividades del Rey emérito, aunque aplaudió la "contundencia" de Felipe VI al anunciar que renuncia a la herencia de su padre y la retirada de los 190.000 euros anuales de asignación.

Arrecian las peticiones de los partidos de que se aclare la procedencia y los movimientos de las cuentas de Juan Carlos I que diversas investigaciones judiciales, apenas una semana después de que la Mesa del Congreso, con los votos de PSOE, PP y Vox, rechazara que la Cámara Baja investigue al progenitor del monarca.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, elogió ayer a don Felipe por considerar que su decisión respecto a su padre es "una declaración de confianza en las instituciones". Pero el ministro, que es además juez, añadió que "este país necesita evidentemente saber. Es un país transparente y que necesita seguir confiando en sus instituciones", por lo que instó a dejar que sigan con su cometido las autoridades judiciales españolas y suizas que investigan este asunto.

Otro ministro, el de Transportes, José Luis Ábalos, calificó de "respetable y contundente" la decisión del Rey, aunque ahora lo primordial, insistió, es ganar la batalla del coronavirus.

En esa la prioridad coinciden la mayoría de partidos, pese a lo cual algunos ya avanzan que cuando se logre recobrar la normalidad, habrá que investigar esas actividades del monarca emérito. Esa fue la posición del portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, quien considera "muy grave" lo que empieza a conocerse. Esteban abogó por, "como mínimo, modificar las leyes que impiden dar transparencia a las actividades" de la Casa Real porque "no es de recibo, ni jurídicamente sostenible en una democracia, que se invoque la Constitución para impedir una comisión de investigación parlamentaria", como la rechazada por PSOE y PP la semana pasada.

El portavoz de ERC en la Cámara Baja, Gabriel Rufián, anticipó ayer un frente común con otras fuerzas políticas para hallar "vías de investigación efectiva". Rufián hizo el anuncio tras contactar con JxCat, la CUP, EH Bildu, BNG, Más País, PNV y Unidas Podemos. A su juicio, el comunicado de Zarzuela es "una confesión en toda regla y una enmienda a la Corona".

El diputado de Galicia en Común y líder de Podemos Galicia, Antón Gómez-Reino, pidió que se lleve a cabo una investigación "con total profundidad" sobre la situación del rey emérito,

Cuestionado sobre el comunicado que el Palacio de la Zarzuela tras diversas informaciones publicadas este fin de semana en las que se asegura que Felipe VI es beneficiario de una sociedad offshore creada por el rey Juan Carlos vinculada a una donación de 65 millones de euros de Arabia Saudí, Gómez-Reino incidió en que es "fundamental una investigación con todas las garantías".

Además, el diputado recordó que su grupo parlamentario "precisamente" ya presentó la petición para una comisión de investigación sobre las presuntas actividades del rey Juan Carlos.

La abdicación, en 2014, fue en sí mismo la principal asunción pública del deterioro de la figura del rey Juan Carlos, hundida hasta límites insospechados ahora, con el anuncio de su hijo de que repudiará la herencia que le deje. La misión histórica de Felipe VI es intentar salvar la Corona de la sombra del que durante décadas fue su principal valedor.

En 2014, Juan Carlos, uno de los principales hacedores de la transición entre el franquismo y la democracia, vio cómo, en apenas tres años, su imagen ante los españoles se había hundido: el estallido en octubre del 2011 del caso Nóos, protagonizado por su yerno Iñaki Urdangarin, y la cacería de lujo en Botsuana, en abril del 2012, junto a su amiga Corinna zu Sayn Wittgenstein mientras los españoles sufrían los recortes de la crisis, le empujaron a dar un paso al lado y traspasar la corona a Felipe.

Debilidad de la Corona

El nuevo jefe del Estado, consciente de la debilidad de la institución, tomó en sus primeros años de reinado varias decisiones para aumentar la transparencia de la jefatura del Estado. Felipe instauró una auditoría externa de las cuentas de la Casa del Rey, prohibió recibir regalos caros y aprobó un código de conducta para los empleados de la Zarzuela. Y, justo cuando iba a cumplir un año en el trono, revocó el título de duquesa de Palma a Cristina. Ya le había echado de la familia al mes de llegar al trono, cuando decidió que "familia real" solo lo serían su esposa, Letizia; sus hijas y sus padres. Ese proceso de regeneración se frenó en verano del año 2015, poco antes de que España entrara en un bloqueo político por la repetición de las elecciones. El parón de 2016, con el Gobierno en funciones, y el aumento del independentismo catalán llevaron a Felipe a pensar que era mejor tener un perfil bajo que solo rompió el 3 de octubre del 2017, tras el referéndum del 1-O, cuando consideró que estaba en peligro el orden constitucional.

Ahora, tras semanas en las que se han publicado informaciones en España, Suiza y el Reino Unido sobre sociedades opacas que, supuestamente, son de su padre y en las que él aparece como beneficiario, Felipe VI ha dado un golpe en la mesa y ha tomado la trascendental decisión, personal e institucional, de renunciar a la herencia que su padre le deje y, además, le ha retirado la asignación de los Presupuestos del Estado.

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