Los socialistas intentan atraer de nuevo a ERC al entorno del Gobierno para estabilizar una mayoría que permita afrontar sin tensiones la desescalada y abra el horizonte a los presupuestos para el próximo año. Los republicanos condicionan sus futuros apoyos a que el Govern catalán recupere capacidad de decisión sobre las medidas futuras y al "desconfinamiento de la mesa" sobre la cuestión de Cataluña.

PSOE y ERC mantuvieron dos reuniones en los últimos días. Fueron encuentros telemáticos, propiciados por los socialistas tras el voto en contra de los republicanos en la última prórroga del estado de alarma. En las reuniones, discretas, participaron por parte del PSOE su portavoz parlamentaria, Adriana Lastra, el ministro de Transportes y secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos y el Ministro de Sanidad, Salvador Illa. Por ERC, además del portavoz del Grupo en el Congreso, Gabriel Rufián, estuvieron presentes la portavoz del partido, Marta Vilalta y el diputado en el Parlamento catalán, Josep María Jové, un hombre muy próximo a Oriol Junqueras. Componen en conjunto los mismos equipos que negociaron que ERC facilitara la investidura de Pedro Sánchez.

Legislatura en peligro

La advertencia de Rufián de que la legislatura estaba en peligro, lanzada la semana pasada durante el debate de la prórroga del estado de alarma, activó el resorte negociador. El proceso se intensifica ante la deriva, más patente cada día, del PP hacia el voto en contra de mantener las medidas excepcionales, que amenaza con acabar con la gestión centralizada de la crisis sanitaria si los republicanos se mantienen en el rechazo.

El PSOE se mueve ahora en dos direcciones. Por un lado, propondrá modificar la Ley General de Sanidad para hacer frente a la pandemia sin necesidad de recurrir al estado de alarma; por otro, intenta lograr apoyos para alargar de una sola vez un mes más, en lugar de hacerlo cada quince días, la situación excepcional. En esta búsqueda de apoyos se enmarca la reunión con ERC, en la que los republicanos condicionaron la recuperación de su respaldo a "desconfinar" la mesa de negociación con Cataluña. A ello añaden la exigencia de que las futuras medidas del desconfinamiento se adopten en un régimen de codecisión con la Generalitat , además de flexibilizar el superávit de los ayuntamientos para disponer de recursos frente a la pandemia y la puesta en marcha de una serie de propuestas económicas y sociales, principalmente en el campo de la conciliación familiar.

Por ahora, el único logro de los encuentros consiste en haber roto el hielo. ERC se mantiene en el "no" a una nueva prórroga de la alarma mientras no progresen las negociaciones. Cs, que contribuyó junto con el PNV a salvar la última prórroga que el Gobierno llevó al Congreso, no garantiza que mantenga su respaldo ante una nueva petición. El portavoz adjunto en el Congreso, Edmundo Bal, instó ayer al PSOE a formalizar un "plan B" porque su apoyo "no es un cheque en blanco".