Un total de seis batzokis, sedes del PNV, y cuatro casas del pueblo del PSOE fueron atacados en los últimos días en un rebrote de actos vandálicos en el País Vasco. A esas acciones hay que sumar la quema de un cajero automático y pintadas en mobiliario urbano en algunos municipios. Estos episodios se producen después de que el preso de ETA Patxi Ruiz --condenado a 30 años de cárcel por el asesinato en 1998 de Tomás Caballero, concejal de UPN en el Ayuntamiento de Pamplona, y expulsado en 2017 del colectivo de reclusos de la banda-- comenzara una huelga de hambre y sed en el centro penitenciario Murcia I en protesta por la gestión de la pandemia del coronavirus en las prisiones. Los atacantes realizaron pintadas en las fachadas de las sedes, en las que identifican a los representantes del PNV y del PSOE como "asesinos y carceleros".